Domingo, 28 de mayo de 2017

Me llamó la atención una discusión, que evidentemente afecta a los laboralistas, los economistas y al común de la gente, la eliminación de puestos de trabajo humano y su reemplazo por máquinas, robots, programas de computador o cualquier otro avance de la tecnología. Sonreí tranquilo, en el futbol, el ciclismo, el tenis, nunca pasará, los seres humanos son la razón de estas actividades, se podrá mejorar mucho en temas de entrenamiento, ayudas tecnológicas, alimentación, pero siempre será realizada por humanos. Así pues, el derecho deportivo seguirá vigente. No veo la posibilidad de que un campeonato mundial de un video juego reemplace al de los seres humanos. Mirando el programa, aparecieron dos conferencias que tienen que ver con el derecho deportivo, Compensación Estratégica y Dinamismo del Derecho Laboral. Bien, nuevamente me viene a la cabeza el futbol; este deporte el futbol cambia día a día, temas tácticos, comerciales y organizativos; desafortunadamente en tema legales todo avanza de una forma desesperadamente lenta, en Colombia los jueces siguen aplicando, creería que, sin entender mucho, la anacrónica sentencia c 320 de 1997 en la que se indicó que los jugadores podrían ser, ellos mismos titulares de sus derechos deportivos. En su momento el fallo fue pertinente, les obligó a los clubes a comportarse como empleadores de los jugadores de fútbol y no como sus dueños. 

Ahora bien, 20 años después la situación es otra. Vía jurisprudencia no se ha podido avanzar pues ningún juez ha sido capaz de adecuar al presente la situación laboral de los jugadores profesionales y por ignorancia o comodidad han preferido seguir en 1997.

El fútbol requiere igualmente de contratos dinámicos, con cláusulas nuevas diferentes a las de cualquier trabajador, ya lo he dicho varias veces en esta columna que le contrato de trabajo del jugador profesional es complejo y atiende a unas necesidades diferentes a las del resto de contratos de trabajo. 

Temas como prórrogas unilaterales, cláusulas de recisión, remuneración flexible, derechos de imagen y muchos más aspectos propios de una actividad altamente especializada, internacional y con unos aspectos propios del futbol propiamente dicho. Los clubes, al menos en Colombia siguen manejando un contrato de trabajo largo, sin mayores instrumentos que atiendan a la realidad actual de esta profesión, con salarios fijos y plazos poco flexible.

En Europa y sobre todo en los deportes americanos el contrato y por su puesto las negociaciones colectivas han dinamizado las relaciones equipos jugadores, esperemos que a Sudamérica y sobre todo a Colombia lleguen y mejoren este aspecto del deporte.

No podía dejar pasar la oportunidad de mencionar la absurda sanción que impuso la Dimayor a Millonarios y Bucaramanga luego de una batalla campal entre hinchas del Deportivo Cali y del América ocurrida en Cali, los dirigentes optaron, ignoro con que motivo, por retirar público, cámaras, y trasmisiones de radio a dos equipos que nada tuvieron que ver en tan lamentable episodio.