Es difícil escribir, con apenas la primera fecha de la fase de grupos, algún tema jurídico que haya ocurrido en este mundial. El nuevo actor del fútbol, el VAR, ha pasado, hasta ahora, desapercibido. El ritual muy latinoamericano de hablar con el árbitro, pasar caminando a una pantalla de televisión, esperar a que los jugadores aleguen y volver a la cancha no ha sido muy visto. En el partido México Sudáfrica Pudimos oír el muy mal inglés del árbitro Wilton Sampaio para explicar una decisión tomada luego de revisar los videos. Razón tenía García Marquez al indicar que el idioma universal es el inglés mal hablado. Semejante explicación le valió al brasilero toda clase de burlas.
La pausa de hidratación se creó no para bienestar de los deportistas, más bien para el deleite de los patrocinadores. Es cierto que las temperaturas por estas épocas en el hemisferio norte son altas pero nunca se había institucionalizado esta detención. Se parece más a un tiempo fuera de deporte gringo que un momento para recuperar e hidratar.
El fútbol no falla, a pesar de las diferencias en el papel, selecciones como Cabo Verde desconocidas no solo en el fútbol sino en general lograron hacer un buen partido. República del Congo, antes Zaire, logró igualmente un resultado decoroso frente a Portugal. Los comentarios iniciales de que este iba a ser un mundial aburridísimo afortunadamente no fueron acertados.
La ceremonia inicial con los 26 jugadores cantando el himno nacional en el campo y banderas de media cancha me parece emocionante. El canto de algunos himnos como el de los escoceses es maravilloso y bastante emocionante
Parece ser que todo debe ser vendido, lejos están los mundiales donde se veía en televisión abierta (gratis) y para ver un partido en el estadio no se necesitaba más que la boleta. Ahora hasta el agua se vende, situación compleja donde hay niños y altas temperaturas.
Como ya ocurrió en Brasil el fútbol y la selección Colombia han silenciado un poco las barbaridades de la segunda vuelta presidencial. Los políticos dañan todo y claro, la camiseta amarilla de la selección dejó de ser un de todos gracias a la torpeza de uno de los candidatos y pasó a identificarse con una tendencia política. ADIDAS tiene que agradecer semejante estupidez pues me indican que la venta de la “amarilla” se disparó
Me ha llamado la atención la poca diferenciación de los botines (guayos) de prácticamente todos los jugadores. Un fucsia llamativo se ve en todos los partidos con muy contadas excepciones. Alguien me dijo que es ordenado por FIFA para que las cámaras los identifiquen bien o porque es el color que mejor resalta con el verde del pasto o simplemente porque una compañía especializada indicó que ese iba a ser el color tendencia del momento.
El control en las tribunas es férreo; prohibieron las vuvuzelas y la ola apareció en todo su esplendor en las tribunas. Hace un tiempo había pancartas con algún aparte de la biblia, hoy nada de eso, algunas banderas y nombres de equipos, nada más.
Es el mundial del siglo XXI, de las redes sociales y de la hipertelevisación. El fútbol sigue siendo muy parecido al que jugaron Maradona, Pelé y Zidane, en las tribunas y en la TV es bien diferente.
Como dicen los periodistas deportivos, este es mi cuarto mundial. Empecé a escribir temas de derecho deportivo durante el mundial de brasil 2014 y acá sigo. Intento todas las semanas (que son muchas) traer temas jurídicos y deportivos, gracias a los que me leen y a la paciencia de este diario.
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