Lunes, 25 de junio de 2018

*Abogado deportivo.

Ya estamos en pleno Mundial, algunos pocos eliminados y la gran mayoría peleando pasar a las finales. Como siempre en este torneo todo va a velocidades altas y es poco lo que se puede rescatar o al menos meditar de forma pausada.

La primera novedad, comentada hasta la saciedad, ha sido el VAR; la ayuda al árbitro que personalmente me parece que ha servido, se evitan suspicacias y se corrigen errores. Sigue siendo una herramienta que se debe mejorar, pero su prueba de fuego ha sido exitosa, no obstante, lo anterior aparece una nueva polémica, si se debió utilizar el VAR. Lo digo por la supuesta falta de Zuber sobre Miranda en el gol de los suizos, en la que los brasileños se quejaron por, precisamente, no utilizar esta herramienta; es necesario afinar su uso, quién solicita y para qué jugadas, para mí es importante que los técnicos tengan al menos una posibilidad de pedirlo, hecho que todavía no ocurre. Por otra parte, la utilización el video arbitral ha servido para que muchos fueras de lugar dudosos no se señalen pues, indica Fifa, que de terminar en gol dicha jugada, con el VAR se anula y así mejora el juego.

En temas de control al dopaje poco se ha dicho, solo que Fifa multó a Argentina por indicar el nombre de seis jugadores que se sometieron a un control sorpresivo previo al Mundial. No entiendo la razón para esta sanción, indicar que determinados jugadores entregaron muestra para ser analizada no está prohibido en los reglamentos del control al dopaje. Hasta el momento no se han anunciado los jugadores que durante competencia entregarán muestras para análisis, como siempre he dicho, considero que el fútbol debería estar sometido a controles de dopaje.

La seguridad en los estadios en Rusia, con los acontecimientos ocurridos en Europa los últimos años, parece impecable. Según me cuentan algunos amigos, todos los espectadores en el estadio deben tener visible el “fan id” que no es más que una identificación con foto. La deben tener, repito, todos los asistentes al estadio, así la boleta se haya conseguido en el mercado secundario (reventa), esto mejora la seguridad y por supuesto permite identificar rápidamente a los violentos o a cualquier espectador que haya sufrido un problema. Detectores de metales en todos lados y tal como me contaron, la raqueteada es profunda hasta extremos médicos. Puede ser una intromisión al espacio vital, pero se justifica por la tranquilidad y seguridad en los estadios.

La venta de cerveza en el estadio es abundante, sin embargo, esto no desmejora ni la seguridad ni la tranquilidad lo que indica que la ley seca no parece ser la mejor medida o al menos la más eficiente para controlar a los violentos; estos energúmenos o bien entran trago camuflado (binoculares, palos de banderas o cualquier otro adminiculo) o simplemente no lo necesitan para cometer sus fechorías.

Adicional a los controles a la entrada, la identificación, los detectores de metales hay policías de civil que vigilan mucho más de cerca para evitar cualquier desmán. Sería bueno que nuestras autoridades tomaran nota de lo hecho en el Mundial para replicarlo en Colombia.

Pasando a nuestro país, nuevamente, como ocurre cada año, el pasado 18 de junio miles de energúmenos en Bogotá, no tuvieron mejor idea que destruir todo lo que estaba a su alrededor para celebrar un aniversario más de la fundación de Millonarios. Como siempre destrozos, detenidos y gente aterrorizada. Ya es hora de tomar medidas, el equipo, la alcaldía y el fútbol.