Miércoles, 1 de julio de 2015

Parecería que no les interesa modificar la situación por la que atraviesa Fifa y que a pesar de todo, se encuentran cómodos con el statu quo. Apenas unos comunicados cautelosos del denominado Sindicato Mundial de Jugadores en el que, al igual que el resto de interesados, solicita mayor transparencia en el manejo de Fifa.

Salvo algunas manifestaciones folclóricas de estrellas en retiro como Maradona y Chilavert no hay ningún cuestionamiento serio por parte de los jugadores bien sea de manera conjunta o individual sobre el escándalo que en estos momentos atraviesa el fútbol mundial.

El único con algunas posibilidades de éxito en elecciones de Fifa, Luis Figo, fue apoyado, curiosamente, por agentes de jugadores y algunos clubes, los jugadores guardaron silencio. Es lógico que ninguna asociación nacional, ni mucho menos la Fifa pida cambios o exija responsabilidades, al fin de cuenta son estas mismas entidades quienes están implicadas en las conductas investigadas. Nada tiene que decir el presidente de un club o de una asociación al respecto; diferente es la situación de los sindicatos de jugadores.

Son estos los principales perjudicados en el escándalo; son los jugadores la única fuente de riqueza de Fifa y las asociaciones nacionales y en últimas es el dinero que los jugadores han logrado vía patrocinios y derechos de televisión de los grandes torneos el que alegremente unos funcionarios se han repartido de manera absolutamente obscena.

En realidad los sindicatos no son diferentes, en cuanto a organización a Fifa. Las asociaciones nacionales son entidades cerradas con dirigentes que se perpetúan en el poder pues, al igual que en Fifa existe la reelección permanente.

Así en Argentina un dirigente, exjugador de muy grato recuerdo en Santa Fe lleva más de 20 años manejando los hilos de Futbolistas Agremiados.

En Colombia la asociación de jugadores profesionales está dirigida, desde hace más de diez años, por las mismas personas, que la manejan a su real saber y entender y cada vez que existe un inconvetiente recurren a la prensa para ventilar problemas jurídicos cuya solución no es propiamente la mediática.

Viajan por el mundo, posan en fotos con los dirigentes cuestionados y para parecerse aún más, forman parte de comisiones de la propia Fifa con viáticos de funcionario Fifa.

Llama la atención que frente a problemas estructurales cómo la aprobación de una ley que afecta la situación del gremio, uniforman de corbata a los jugadores activos los hacen posar frente a las cámaras de televisión y les entregan un guión que repiten candorosamente.

Las relaciones colectivas del trabajo requieren de sindicatos que manejen de manera profesional las normas laborales y por su puesto deportivas; en Colombia, la mayoría de los problemas pretenden ser solucionados utilizando una tutela de 1995 acudiendo a la prensa y a los gritos.

Nuevamente, las mujeres sacan la cara por el deporte colombiano, fue muy emocionante ver el partido en el mundial de fútbol entre Colombia y Estados Unidos, la diferencia de técnica y física no fue obstáculo para jugar de igual a igual contra el mejor equipo de fútbol femenino del mundo.