Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

lunes, 14 de julio de 2014

Así es apreciados lectores sencillamente es aberrante como se delega un familiar del burgomaestre para que lleve “agenda” en un negocio, que claramente a simple vista sobrepasaría los $3 billones, nadie se explica de donde y como salió la renegociación con los operadores privados,  nadie se explica cómo se pasaron por la faja estudios técnicos serios del señor Yanod Márquez, en los cuales consta que las rebajas del sistema daban para que estuviera en un rango de 25% a 35%, no se explica cómo existiendo tal estudio, la “renegociación” en la que estuvo el familiar de Petro de por medio  se estableció un escaso 11%.

Todo indica que el señor Alberto Merlano tío de la esposa del alcalde Petro, fue el que estructuro tal negociación con los privados de transmilenio, producto de esta renegociación los operadores privados lograron entre otras: que ingresaran cerca de 200 buses biarticulados y articulados al sistema, el mecanismo de selección de las empresas beneficiadas para operar estos buses, presuntamente violo todos los lineamientos jurídicos para que se adjudicara esa operación de la cual solo se beneficiaron dos empresas, creando un claro papel de posición dominante de quienes tienen hoy más oferta de buses en el sistema en detrimento de terceros.

Petro era firme contradictor de administraciones pasadas, que posiblemente delegaban el manejo de lo público a familiares y parientes cercanos, nadie imaginaba que él, el papa de la moralidad pública sería capaz de dejar negocios superiores a los 3 billones de pesos en manos del tío de su esposa, y menos aún que fuera a dejar condiciones leoninas para las futuras administraciones, tratándose de asuntos tan sensibles y delicados para todos los bogotanos, y más de un servicio estratégico para Bogotá como lo es el sistema masivo de transporte transmilenio, que entre otras hoy todos debemos contribuir a mejorar las losas de la autopista norte.

Petro en su administración va a dejar muchos líos pero el más grave es el claro interés de Petro y de todos sus simpatizantes y familiares, en dejar montado un negocio que muy seguramente como van las cosas será un oligopolio, en el cual Bogotá sigue perdiendo plata y los dueños del oligopolio siguen haciéndola toda, en cuentas hoy Bogotá solo recibirá no más de $76.000 millones, frente a los privados que tendrán utilidades “deliciosas” superiores a los $2 billones, desde luego hay que partir que el negocio de los operadores es licito y nació como tal a riesgo, lo que valdría hoy por examinar es un modelo gana-gana para todos los Bogotanos.  

Lo que más sorprende y crea mal sabores de la intervención del señor Merlano en la renegociación de los contratos de transmilenio, es que en el 2013 se prorrogaron esos contratos por 3 años más en plata blanca esto es como adjudicar un contrato por $2,5 billones a dedo, y como van las cosas puede venir una prorroga justo antes de que el actual alcalde deje el cargo, pues la estructuración de esta licitación toma 2 años y a la fecha no ha adelantado nada la administración y transmilenio, solo el espacio de concertación y análisis para las observaciones de los prepliegos toma 6 meses y el termino para que entre nueva flota es de 1 año.

Quizás estas afirmaciones no son nada nuevas, pero uno de los temas que más llama la atención y que nadie ha mencionado es la seguridad de los pasajeros dentro de los articulados, que entre otras tienen un alto nivel de siniestralidad por cuenta de su ininterrumpida operación, presuntamente uno de los compromisos de la renegociación era el “over hall” certificado por casas matrices para cada uno de los articulados, esto hasta la fecha paso desapercibido para la administración como si la seguridad e integridad de los Bogotanos poco o nada importara.