Juan Camilo Montoya Albarracín Jueves, 19 de febrero de 2015

El Trilema es un estudio, que se ha desarrollado e implementado gradualmente durante varios años el Consejo Mundial de energía (o sus siglas en ingles: WEC), que dentro de su misión de “promover el suministro y el consumo energético sostenible en beneficio de las personas”, tiene como objetivo, que tanto en las fuentes de energía renovables como en las no renovables, se cumplas presupuestos básicos a saber: (i) la seguridad del suministro, (ii) la equidad social y (iii) la mitigación del impacto ambiental.

¿A que corresponden los elementos del Trilema energético?

(i) Seguridad energética: Hace referencia a la generación y suministro de energía sostenible a partir de las fuentes renovables y no renovables, comprendiendo dentro de estas, las que se importan y las que se exportan. Lo anterior con el fin de satisfacer la demanda energética actual y futura de los países.

 

(ii) Equidad social: continuando con el hilo de la satisfacción de energía, ésta debe comprender aspectos de accesibilidad y asequibilidad para todas las personas de cada uno de los países.

(iii) Mitigación el impacto ambiental: finalmente y tal vez siendo uno de los elementos más importantes, al cumplir los anteriores puntos, se debe pensar en el cuidado y preservación del medio ambiente, ya que al generar fuentes de energía se debe optar por las llamadas fuentes renovables u otras por medio de las cuales se disminuya el daño a la tierra.

¿Para donde van las fuentes de energía y cuál es el aspecto energético en Colombia?

En suma, el Trilema energético no es más que un instrumento creado pensando en la generación de energía hacia el futuro, pero mitigando el impacto ambiental que hoy se presenta en nuestro planeta. Dicho lo anterior, en Colombia pese a las críticas que ha recibido en la implementación del fraccionamiento hidráulico, y pese a tener una muy buena expectativa, teniendo como ejemplo el caso de EE.UU., también se debe poner en la balanza, la situación del sector petrolero que independientemente de mejorar o inclusive empeorar, la economía no puede depender en gran proporción de esta industria; es por esto que sin olvidar los presupuestos del Trilema energético, es deber nuestro dejar fuentes de energía suficientes a nuestras futuras generaciones pero de la mano de un planeta saludable.