David Jáuregui Sarmiento - djauregui@larepublica.com.co Jueves, 11 de enero de 2018

Las facultades han modificado sus programas para enfrentarse a las nuevas realidades del país y la vida moderna

Estudiar derecho es una de las opciones que pueden considerar los recién graduados del bachillerato, debido a que se trata de una profesión con alta demanda en el mundo laboral, y las facultades de Derecho han estado modificando los programas de acuerdo a la coyuntura actual. Para empezar a convertirse en un abogado este 2018 en algunas de las universidades más reconocidas del país, sin embargo, el costo promedio de inversión que tienen que hacer los interesados es de $10 millones.

La matrícula en la Universidad de los Andes, por ejemplo, está en $16,3 millones, mientras que en la Universidad de la Sabana el costo para este nuevo año es de $11,3 millones. La Universidad Javeriana tiene un valor que también ronda los $11 millones. La Universidad Sergio Arboleda, que también cuenta con una distinguida facultad de derecho, cuesta $9,9 millones, y la Universidad Libre o la Universidad Central, $7,7 millones y $4,2 millones, respectivamente.

“Hay que volver a la concepción de los abogados como consultores y retomar el emprendimiento y la creatividad en la profesión, y volver a las raíces, que es pensar más en lo social y en lo humano antes que en el propósito económico de la profesión. Hoy los abogados quieren vivir en el mundo de Wall Street, pero olvidamos que que el derecho es una profesión humanista que tiene que resolverle problemas a la sociedad”, afirmó Ernesto Lucena Decano Ejecutivo De La Escuela Mayor De Derecho de la Universidad Sergio Arboleda (USA).

Lucena explicó además que, al menos en la USA, la formación de los abogados del siglo XXI está regida por la inclusión de materias como innovación en derecho, liderazgo, inteligencia emocional y cultura, entre otras, que tienen como objetivo entender el contexto de cada alumno para que pueda, a su vez, ejercer la profesión de una manera más adecuada.

La Universidad Javeriana, por ejemplo, tiene una filosofía similar, según explicó Julio Sampedro, Decano de la Facultad de Derecho de la esa Universidad, y se busca “orientar a los estudiantes a las nuevas realidades que enfrenta el país, ampliando en todos los aspectos que tengan que ver con la construcción de una sociedad en paz”. Para ello, la dicha facultad ha construido, en compañía de otras cinco facultades de la Javeriana, una línea de verdad y reconciliación, y una línea en derechos humanos intensa, según explicó el jurista.

LOS CONTRASTES

  • Julio SampedroDecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Javeriana

    "Una persona que opta por su formación como abogado tiene su campo de acción muy amplio, no solo en temas del oficio sino también en temas empresariales y financieros o administrativos".

De la misma forma, Sampedro explicó que el derecho es una carrera exitosa, puesto que la sociedad tiene una necesidad muy amplia de abogados, “ojalá con altas dosis de ética”, por lo que la oportunidad de estudiar derecho es una posibilidad para tener en cuenta. “Yo creería que una persona que opta por su formación como abogado tiene su campo de acción muy amplio, no solo en temas del oficio sino también en temas empresariales y financieros o administrativos”, concluyó el decano y académico.

Sin embargo, vale la pena anotar, Paula Samper, presidenta del consejo directivo de la Cámara de Servicios Legales de la Andi y Directora de la práctica de Inmobiliario y Pro Bono del bufete Gómez-Pinzón, recordó en entrevista a AL que “las facultades deben supervisar la calidad de abogados que gradúan”, puesto que en los últimos años la abogacía ha empezado a denotar relaciones con falta de honestidad que no son propias de la profesión.