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lunes, 25 de mayo de 2015

Si bien todas estas tendencias son interesantes y es importante tenerlas en cuenta, muchas veces perdemos de vista lo que está ocurriendo en nuestra propia casa. Es importante en ese sentido mirar hacia adentro y buscar la mejor manera de comprender a nuestros colaboradores y definir la forma de trabajar juntos para su desarrollo y desempeño óptimo dentro de las organizaciones.

Tradicionalmente existe en las compañías la figura del director de Recursos Humanos, cuya función, sumada a la atracción de talento, es retenerlo y optimizar y desarrollar procesos para que esto se haga efectivo. Para este perfil de ejecutivo, sobre todo en el caso de las grandes corporaciones, resulta a veces complicado conocer en detalle a cada uno de sus colaboradores, lo que dificulta la definición de planes de desarrollo personalizados que efectivamente le apunten a las expectativas y capacidades de crecimiento de cada uno de ellos.

Bajo esta reflexión, ¿quién conoce mejor a los miembros de un equipo de trabajo que su propio jefe?
La apuesta por la transformación del modelo de gestión tradicional del recurso humano en algunas compañías, sobre todo en aquellas de mayores dimensiones, se vuelve clave. Pongamos un ejemplo hipotético: Claudia, directora de Recursos Humanos de una multinacional con sede en Colombia, recibe a Juan, uno de los colaboradores de la compañía, en su despacho. Este desea hacer una consulta acerca de su proceso de crecimiento profesional y las posibilidades de ascenso en el corto plazo.

Claudia accede de inmediato a los datos registrados en el sistema acerca del desempeño de Juan. Sin embargo, Juan es muy tímido, Claudia ha conversado con él personalmente en muy pocas ocasiones y no conoce en profundidad la relación entre el desempeño diario del colaborador y sus expectativas de crecimiento profesional.

Esto es solo un ejemplo de muchas situaciones que puede enfrentar un director de Recursos Humanos en su día a día, al tener en mente a cientos o a miles de personas, cada una con sus particularidades y necesidades. Si el director de Recursos Humanos presta asesoría y da lineamiento a los gerentes de equipos, estos van a poder manejar mejor todos los procesos de desarrollo del talento que está a su cargo.

Los gerentes o jefes directos son los que trabajan con los colaboradores mano a mano, los que conocen su lado personal y profesional, los que pueden realizar un seguimiento casi inconsciente de sus procesos al interno de las compañías. Si logran, con algo de esfuerzo, ponerse la camiseta de líderes, no solo apoyan el desarrollo del talento, sino que son artífices de políticas de manejo interno mucho más eficaces, generando ambientes laborales óptimos.

Y no solo se trata de planes de desarrollo, compensaciones o retención de talento. Se trata de que aprovechemos estas transformaciones positivas para implicar a la gerencia de las compañías en otros temas no menos importantes, como lo es la promoción de la diversidad. Sin duda, una cultura organizacional innovadora se caracteriza por contar con políticas que promuevan la diversidad en los equipos de trabajo. Este elemento, que no solo se caracteriza por contar con diferentes perfiles profesionales, se ha convertido en un imperativo para muchas compañías, pues bajo este modelo de pensamiento se han conformado mejores equipos de alto rendimiento y por ende, equipos más productivos.

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