Jueves, 9 de julio de 2015

Necesita la ciudad modernizar sus conexiones con la malla vial del Valle, el mantenimiento constante de sus vías rurales, la culminación de la circunvalar de los cerros y las conexiones viales que permitan disminuir tiempos de viaje urbanos. Cabe también expresar que los requerimientos financieros para el mantenimiento de la malla vial de Cali están por encima de las fuentes de financiación que hoy los soportan.

Lleva esto a la reflexión sobre la búsqueda de nuevas fuentes de recursos para este fin y a modernizar los mecanismos de mantenimiento que se aplican en las deterioradas calles caleñas. Se reconoce el esfuerzo de las administraciones municipales en materia de construcción y mantenimiento de vías merced a las obras ejecutadas por valorización municipal y las del Sitm.

Hoy, por ejemplo, podemos decir que se adjudicó la ampliación 5,1 kilómetros con una inversión de $21.057 millones de la vía a Pance, el balneario natural de Cali.

Punto importante en la Sultana del Valle es MetroCali, que es la entidad rectora del Sitm y en busca de optimizar su eficiencia debe desligarse de la ejecución de las obras de infraestructura que requiera su naturaleza de ser, es decir que el municipio retome la intervención total de las obras de infraestructura vial y que MetroCali se dedique de manera exclusiva al sistema de transporte como tal, siguiendo el esquema bogotano de Transmilenio y el IDU, ganando así agilidad y orden en el servicio de transporte público municipal, que a la fecha no genera confianza en el servicio que ofrece a la ciudad.

Cambiando el foco de atención, es de vital importancia la inversión en el sistema de acueducto tomando como referencia el crecimiento de la ciudad y debe asumirse con seriedad la reubicación de la bocatoma de la mayor planta de potabilización de agua que se encuentra aguas abajo de la más grande descarga de aguas servidas en nuestro Río Cauca.

Sin dejar el tema de acueducto, hay que implementar los 50 sectores hidráulicos que se están conformando en las denominadas red baja y alta de Cali. Se debe capacitar y comprometer al personal con el programa de reducción de pérdidas enmarcado en la administración  eficiente y eficaz de la red de acueducto.

Así se podría bajar la cifra de pérdidas técnicas que están cerca de 55% del agua producida por las Empresas Municipales de Cali (Emcali), donde inexplicablemente no arranca el programa de sectorización hidráulica que permitiría hacerlo. Rompamos el paradigma de la administración antigua del sistema de acueducto en la ciudad en el marco de programas sostenibles ecológicos y financieramente.

Los resultados de esta sectorización proyectan un ahorro promedio de agua de 48 metros cúbicos al año-suscriptor, que es un ahorro de agua aproximado de 24 millones de metros cúbicos al año. El reto es sencillo, implementar la tecnología instalada, hacer los justes respectivos y ubicar a nivel mundial en un punto muy alto el componente de Acueducto de Emcali.