Colprensa Viernes, 13 de julio de 2018

Fue el último campo de batalla de la campaña libertadora de 1819, en la que se selló la independencia de la Gran Colombia.

Esto se realizó en la tercera sesión del año del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que se realizó en las instalaciones del Teatro Colón de Bogotá, donde los integrantes de este organismo emitieron un concepto favorable al Plan Especial de Manejo y Protección, Pemp, del Sitio Histórico de la Batalla de Boyacá.

De este modo, se busca proteger de forma integral este lugar importante en la historia de la patria estipulando acciones para su protección, conservación y sostenibilidad, permitiendo entre otros, minimizar el riesgo de transformación debido a desarrollos urbanos, rurales o de infraestructura; garantizar que el uso del sitio contribuya para su conservación y sostenibilidad; definir la normativa específica para su manejo y que regule el desarrollo de su entorno y establecer estrategias de divulgación de los valores del sitio.

El Pemp realiza una planeación clara de proyectos y acciones para la recuperación del Campo de Batalla y propone un modelo de gestión que permita la conservación de los elementos que lo componen (paisaje, bienes muebles e inmuebles), la revitalización del sitio como un espacio cultural que genere dinámicas propias, circulación de contenidos y en general, una buena experiencia de visita.

De igual manera, formula las condiciones para fortalecer el reconocimiento y apropiación social por parte de la comunidad, para garantizar su transmisión a futuras generaciones.

La formulación de esta herramienta, que inició en 2017, contó con el apoyo de la comunidad de los municipios de Ventaquemada y Tunja, de las autoridades locales del orden municipal y del departamento, de las diferentes academias y sociedades de historia de Boyacá, de las instituciones educativas, y demás organismos de interés. Este proyecto contó con una inversión de $548 millones, de los cuales, MinCultura aportó $467 millones  y la Uptc $81 millones.

Para la formulación del Pemp, se firmó un convenio con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia para el desarrollo de algunos componentes, y además se contó con el apoyo del Centro de Estudios Históricos del Ejército Nacional, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Igac, la Gobernación de Boyacá y las alcaldías de los municipios de Tunja y Ventaquemada.

Dentro de las recomendaciones del Pemp del Sitio Histórico de la Batalla de Boyacá se destacan lacciones que se deben ejecutar en corto y mediano plazo, como la implementación de un modelo de gestión que permita que el sitio cuente con un esquema administrativo propio y con personal dedicado a trabajar por el sitio histórico para implementar las acciones propuestas que buscan revitalizar los vínculos con la comunidad vecina, los visitantes, turistas y diferentes grupos de interés con los que cuenta el lugar.

También la recuperación física del sitio, contemplando un proyecto integral de espacio público en el que se incorporen los caminos, senderos, plazoletas, tránsito y movilidad, paisajismo, señalización, redes, entre otros, además de la restauración de los monumentos, la adecuación de los inmuebles y la implementación del proyecto museológico desarrollado por el Pemp.

Lugar clave en la historia

Fue el último campo de batalla de la campaña libertadora de 1819, en la que se selló la independencia de la Gran Colombia. Este lugar fue conformado en 1938, bajo la Ley 210 del mismo año, que dispuso la construcción de un Parque Nacional en este sitio.

Posteriormente, el Ministerio de Cultura declaró el conjunto del Parque Histórico, la Piedra de Barreiro, las Ruinas del Antiguo Molino Hidráulico y el área de mayor enfrentamiento entre los ejércitos asociados a la Batalla del Puente de Boyacá, localizados en los municipios de Tunja y Ventaquemada (Boyacá), como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional.