Colprensa

Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Santiago Ángel lunes, 13 de julio de 2020

Oil And Gas respondió que las donaciones a los partidos fueron aprobadas por la asamblea y la administración

Canacol Energy es una empresa que fue establecida en 2008 para la producción de petróleo y gas en América Latina. Sus intereses más recientes tienen que ver con proyectos de fracking.

En Colombia, participaron por una licencia para un proyecto de fracturación hidráulica en el Magdalena Medio, junto con la empresa estadounidense ConocoPhillips, que la Asociación Nacional de Licencias Ambientales (Anla) terminó negando el 20 de marzo de 2019 porque las empresas no cumplieron con las condiciones solicitadas en un momento en el que el país se encontraba debatiendo la posibilidad de realizar la explotación de los yacimientos no convencionales.

En el registro único mercantil las actividades económicas de Canacol están encaminadas a la explotación de petróleo crudo y extracción de gas natural. Aunque los proyectos para fracking localizados en el Cesar y llamados Piranga y Plata fueron rechazados una primera vez por la Anla, la empresa sigue a la expectativa de la decisión de las autoridades colombianas para recibir permisos y emprender con sus pilotos para la extracción de crudo impactando con presión hidráulica las rocas que guardan el combustible.

Canacol, a través de Oil and Gas, realizó donaciones a varios partidos políticos en 2018, año de elecciones presidenciales. Los destinatarios de sus donaciones fueron Cambio Radical, el Partido Liberal, Opción Ciudadana, y el Centro Democrático.

En Colombia, las leyes electorales permiten que los partidos políticos constituidos no tengan tope en la cantidad de dinero que reciben de empresarios para sus campañas. Las campañas de candidatos sí tienen un tope electoral que, además, prohibe de cualquier forma que empresas extranjeras hagan desembolsos o créditos. Al Centro Democrático, Oil and Gas le donó dos veces, una por $300 millones y otra por $400 millones, para un total de $700 millones.

La directora del partido, Nubia Estella Martínez, apareció en una grabación con María Claudia Daza aceptando que un empresario venezolano les había dado US$300.000 para la campaña. Sin embargo, Martínez aclaró después que el término “dio” fue un error de expresión y que en realidad ella se refería en la llamada a un simple ofrecimiento que nunca se materializó, ni en las cuentas de la campaña, ni en las cuentas del partido. Ese empresario venezolano referenciado en la grabación que fue interceptada por la Corte Suprema de Justicia es Oswaldo Cisneros, hermano de Gustavo Cisneros, uno de los inversionistas de medios de comunicación venezolanos más prósperos de ese país.

Cisneros ha sido cercano al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en alianzas estratégicas para negocios puntuales de la estatal Pdvsa. También ha sido invitado en diferentes ocasiones a ocupar una silla en los consejos de economía que hace el gobierno venezolano para tomar decisiones sobre el rumbo del país. Y, además de esa silla, ocupa una también en la junta directiva de Canacol.

Justamente debajo del nombre de Cisneros en la junta directiva de Canacol, aparece el de un empresario colombiano. Francisco Díaz es un ingeniero químico de la Universidad de Northestern en Estados Unidos. Fue presidente de la Organización Corona de 2004 a 2011 y antes había ocupado otro alto cargo en la multinacional Monsanto.

Díaz es la pareja de la actual presidenta de Procolombia, Flavia Santoro, una abogada barranquillera con experiencia en derecho de seguros que fue nombrada en ese cargo el 27 de agosto de 2018, pocos días después de la posesión del presidente Iván Duque.

Santoro ha sido cercana al uribismo desde hace varios años en roles de confianza máxima de la elite del partido. La abogada barranquillera hizo parte del comité financiero de la campaña del actual jefe de Estado y había sido directora también del comité financiero de la campaña de Óscar Iván Zuluaga en 2014.

Consultada para este reportaje, Santoro dijo que su función como parte del equipo financiero de la campaña fue presentar a distintos empresarios colombianos y personas naturales interesadas en apoyar al candidato.

Sobre el aporte de Canacol, en donde tiene presencia en la junta directiva su esposo al lado del empresario Cisneros, dijo que esa donación fue al partido y no a la campaña del candidato y que es perfectamente legal. Agregó que la junta directiva de Canacol es un órgano externo e independiente de la compañía.

La directora Martínez insistió en negar que la donación de Canacol de $700 millones al partido correspondiera a su comunicación en la llamada con María Claudia Daza. Sin embargo, el esposo de una alta directiva del partido Centro Democrático hace parte de la junta que hizo dicho movimiento, en la que a su vez participa Cisneros.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.