Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Colprensa Viernes, 5 de diciembre de 2014

Un fiscal de la unidad de la Unidad de Antiterrorismo le imputó cuatro delitos al subintendente de la Policía Buenaventura Orobio Caicedo, capturado por presuntamente colaborar con la guerrilla en el atentado perpetrado el pasado 23 de noviembre en la isla Gorgona donde murió el comandante de la base.

El uniformado fue acusado de los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, terrorismo y concierto para delinquir. El subintendente de la Policía debe definir si acepta los cargos que se le imputan.

Según trascendió, durante la diligencia la Fiscalía destapó las pruebas que se tienen en contra del uniformado para solicitar la medida de aseguramiento. “Son cerca de 100 pruebas entre las que se encuentran, interceptaciones telefónicas, testimonios de desmovilizados y algunos documentos de pagos que comprueban la relación con la guerrilla”, dijo una fuente del ente investigador.

Según las primeras informaciones, el subintendente habría entregado a alias ‘Aldemar’, comandante del Frente 29 de las Farc, datos sobre el número de uniformados y la rutina que manejaban sus compañeros para dar seguridad en la isla.

“Las grabaciones fueron la clave para ordenar la captura, además del testimonio de algunos desmovilizados, quienes contaron que este uniformado venía desde hace mucho tiempo colaborando para las Farc”, señaló a Colprensa una fuente de la Policía.

“A él nunca se le vio un comportamiento extraño ni nada que hiciera sospechar sobre sus acciones. Nos sorprendió enterarnos que este uniformado no solo entregó información para el atentado sino que tiempo atrás venía dando información sobre operativos en contra de este frente guerrillero”, indicó la fuente.

Según los investigadores, el subintendente de Buenaventura Caicedo fue trasladado hace un año y medio a esa base de la policía, donde llevaba seis meses colaborando con la guerrilla, dando aviso de operativos, además de la venta de municiones.

“No tengo nada que ver con las Farc”, dijo el subintendente de la Policía Buenaventura capturado por presuntamente colaborar con la guerrilla en el atentado perpetrado el pasado 23 de noviembre y donde murió el comandante de la base.

El uniformado quien está a la espera de la audiencia en la Uri de la Granja en Bogotá, será acusado por la Fiscalía por los delitos de homicidio agravado, terrorismo y rebelión.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.