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Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co Miércoles, 9 de octubre de 2013

Con la decisión conocida ayer, el exdirector Ejecutivo de la Red Alma Máter, que tiene sede en Pereira, José Germán Toro, acumula, por lo menos, dos sanciones proferidas por la Procuraduría General de la Nación, que lo destituye y lo inhabilita para ocupar cargos públicos.

La Procuraduría informó ayer, en un fallo de primera instancia, que por irregularidades en un contrato interadministrativo suscrito el 26 de diciembre de 2008 entre Ingeominas y Alma Máter, destituyó e inhabilitó por 13 años no solo a Toro, sino también Mario Ballesteros Mejía, en su condición de director general de Ingeominas, para el momento de los hechos investigados por el Ministerio Público.

La Red Alma Máter, es una entidad constituida por universidades públicas del Eje Cafetero y es recordada por el escándalo de las cartillas para la capacitación de docentes contratadas por la Secretaría de Educación de Bogotá.

El contrato con Ingeominas fue suscrito para realizar acciones conjuntas en la contratación y desarrollo de la interventoría de varios convenios de proyectos de mejoramiento y desarrollo de la actividad minera en el territorio nacional.

El fallo cobija, además, a César David López, en su condición de director general (e) de Ingeominas y a Edward Adán Franco, en su calidad de director técnico del servicio minero de la entidad. Ambos fueron sancionados con destitución e inhabilidad por 11 años.

De acuerdo con la investigación de la Procuraduría, López suscribió el convenio de manera directa con Alma Máter, sin que ésta pudiera por sí misma cumplir lo pactado con Ingeominas, lo que le implicó subcontratar a particulares, que finalmente ejecutaron las interventorías requeridas por la autoridad minera.

“Se utilizó la figura del convenio interadministrativo pese a que no se cumplían los requisitos de ley, con lo cual se eludió el proceso de selección mediante concurso de méritos que en este caso correspondía adelantar.”, sostuvo el Ministerio Público.

Por ello también fue sancionado el exdirector de la Red Alma Máter “por haber suscrito el cuestionado contrato con Ingeominas desfigurando de ese modo la naturaleza de la contratación interadministrativa y fungiendo la Red Alma Máter como un intermediario entre Ingeominas y las firmas subcontratadas”.

Ballesteros fue sancionado por permitir y avalar la ejecución del citado convenio y corroborar toda la gestión adelantada en torno a este, firmando tres otrosíes al acuerdo original.

Por su parte, Franco fue hallado responsable de realizar los estudios previos en los que se estimó conveniente la celebración del contrato interadministrativo con Alma Máter, aún cuando esta entidad no tenía entre su objeto social realizar interventorías. A este fallo de la Procuraduría le cabe el recurso de apelación.

La otra sanción que pesa sobre Toro, es de segunda instancia por un contrato hecho también de manera directa, es decir, sin un proceso de selección, con el Cuerpo de Bomberos de Bogotá para construir el comando y la sala de crisis distrital.

En su momento se conoció que en convenios interadministrativos Alma Máter alcanzó a contratar con entidades del estado, más de $950.000 millones.

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