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Nathalia García - ngarcia@larepublica.com.co miércoles, 19 de junio de 2013

Como ocurre con los malos estudiantes, el Congreso de la República, intenta a última hora ganar o ‘salvar’ el año legislativo, que justo termina hoy 20 de junio. A juicio de analistas consultados este no fue un período fructífero y en términos generales ‘rajan’ a los congresistas.

Por ello distintas organizaciones y sectores sociales les han pasado factura a los legisladores porque dejaron para última hora iniciativas claves y ahora se les ha visto correr para aprobar proyectos de ley trascendentales como los referentes a las fuentes de financiamiento para la salud, los nuevos lineamientos del Fuero Penal Militar y la reforma al Código Penitenciario y Carcelario. También se ha escuchado mucho ‘pupitrazo’.

Durante el año, la Cámara de Representantes radicó 324 proyectos, 272 de ellos fueron iniciativa de los congresistas, mientras 52 fueron del Gobierno. Hasta el momento, se han aprobado 114 y se han realizado 18 debates de control político entre los que se encuentran el manejo que se le dio al proceso de adjudicación de espectro radioeléctrico para internet móvil 4G LTE, las problemáticas del sector cafetero y cacaotero, así como el caso de Colpensiones.

En cuanto a los proyectos más sonados en Cámara estuvieron el Sistema General de Regalías, la eliminación en Cláusulas de permanencia en telefonía celular, la prohibición de animales en circos y la Reforma Tributaria.

Respecto al Senado, se radicaron un total de 269 proyectos, de ellos 218 fueron de origen parlamentario mientras 84 fueron iniciativa del Ejecutivo. De ellos se aprobaron 147. Además, se realizaron 24 debates de control político y 19 Mesas Regionales de Paz. Las leyes más trascendentales aprobadas por el Senado fueron la gran Reforma a la Fiscalía, la Reforma Tributaria, TLC con La Unión Europea, cárcel por ataques con ácido y beneficios a policías y militares secuestrados, entre otros. A pesar que en total se presentaron 593 proyectos y se aprobaron casi la mitad, los analistas consideran que este no fue un año fructífero para el Congreso porque los temas que se trataron en la agenda no estuvieron sintonizados con las necesidades del país o se están tratando de forma rápida en las últimas semanas del periodo legislativo.

Al respecto, Billy Escobar, decano de la Facultad de Ciencia política del Politécnico Grancolombiano, “la reflexión que debe hacerse es sobre los efectos de hacer todo a última hora porque es importante que salgan adelante proyectos relacionados con la seguridad social, pero al estar los tiempos de discusión tan encima, se pone en duda el grado de profundidad con que se puede hacer dichas reformas”.

Para Pablo Bustos, presidente de la Red Colombiana de Veeduría Ciudadana, “desde un punto de vista panorámico, la gestión del Congreso ha sido pobre y ha estado permeada por ciertas tácticas clientelistas que han privilegiado los intereses personales y no la agenda pública”.

Al parecer, a las puertas de unas nuevas elecciones para conformar el Congreso, los legisladores intensificaron sus labores proselitistas, lo cual afectó el despliegue de sus funciones públicas.

Otras voces como la de la directora de Transparencia por Colombia, Elizabeth Ungar, plantearon que el “errático” comportamiento del Congreso está sustentado en la dependencia a la iniciativa del Ejecutivo y también a cierto “temor” frente a los órganos de control como la Procuraduría, el Consejo de Estado y Corte Suprema de Justicia a la hora de avalar los proyectos.

Por otro lado, otros de los grandes golpes que afectó la popularidad del legislativo y que en parte alejó a los parlamentarios de la radicación de iniciativas de gran envergadura y transcendencia para el país, fue el fracaso de la Reforma a la Justicia.

A pesar que el hundimiento de esta Ley ocurrió en el periodo legislativo anterior (junio de 2012), éste se convirtió en un “nocaut técnico para la institución, pues por primera vez en la historia del país, el Congreso tuvo que revocar una reforma constitucional que ya estaba lista para ser sancionada por el presidente después de pasar por los ocho debates reglamentarios”, enfatizó Bustos.

En el presente periodo, la negligencia del aparato legislativo se puede observar en las contradicciones que se dan entre las leyes que se aprueban y las que van en camino a hacerlo. Por ejemplo, denuncia Ungar, hace poco se aprobó la Ley Estatutaria de derecho a la información, sin embargo, actualmente avanza otro proyecto que regula el derecho de petición que “es muy contrario a lo que, incluso, avaló la Corte Constitucional. Eso deja la sensación que no saben qué aprueban”.

Aprobaciones maratónicas
En los últimos días, en sesiones de más de 10 horas, se empezó la discusión de proyectos del talante de la ley estatutaria de salud que pretende garantizar no solo el derecho fundamental a este servicio para todos los ciudadanos sino también que los recursos para este rubro se inviertan efectivamente en éste.

Por otro lado está el polémico Fuero Militar que implica la creación de una aparato judicial exclusivo para juzgar a los militares y pese a la amplia mayoría con que se aprobó, está en entredicho su permanencia porque ya cuenta con una demanda en la Corte Constitucional por su artículo que autoriza como blanco legítimo a los civiles que participen directamente en las hostilidades.

Por último, la Cámara de Representantes alcanzó a aprobar, en segundo debate, el proyecto sobre el Código Penitenciario que establecería la existencia de jueces de ejecución de penas en los centros de reclusión y la eliminación de la multa como condición para recobrar la libertad, la cual podría ser cambiada por trabajo comunitario.

Los temas ausentes
Según Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), “no se tocaron temas clave como la reforma al Código Electoral, que se frenó por “un consenso que se hizo el año pasado”. La MOE reveló que esta legislatura se caracterizó por la baja aprobación de normas en materia político electoral con 4 normas aprobadas, mientras que los proyectos archivados o retirados fueron 28. Entre las normas aprobadas, está el cuestionado acto legislativo que eliminó la curul de minorías políticas en la Cámara, lo cual viola una la sentencia C-169 de 2001, de la Corte Constitucional que habla de la protección a las minorías.

Para Barrios, otro de los cuestionamientos al Congreso tiene que ver con los altos funcionarios elegidos, pues en el caso del Procurador General tanto la MOE como otro tipo de organizaciones “resaltaron procesos disciplinarios adelantados por la Procuraduría en contra de Congresistas o sus familiares que podrían afectar la independencia del Congreso en el momento de la elección”.

Las opiniones

Pablo Bustos
Presidente Red Colombiana de Veeduria Ciudadana

Los parlamentarios no priorizaron sus funciones públicas sino que se concentraron en hacer proselitismo para las próximas elecciones. De ahí que asuntos como el Fuero Militar no tuvieran la deliberación adecuada y probablemente tengan que ser revocados.

Alejandra Barrios
Directora de la Misión de Observación Electoral

Durante el periodo legislativo, la Cámara de Representantes y el Senado eligieron 5 altos funcionarios. Algunas se caracterizaron por cuestionamientos como la del Procurador General de la Nación y la del Magistrado de la Corte Constitucional.

Billy Escobar
Decano de la facultad de ciencia política del Politécnico Gran Colombiano

No se observó una agenda coherente por parte del Congreso porque no se ve un propósito claro por sacar adelante temas importantes para el país como los relacionados con la seguridad social. La reforma a la salud se hizo de afán y quedó pendiente lo referente al sistema pensional.

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