Paulo Andrés Durán G. - pduran@larepublica.com.co Sábado, 25 de julio de 2015

En los últimos seis años (2010-2015) solo ha perdido 20 pleitos, de 140 a los que se opuso ante la Superintendencia de Industria y Comercio y otras entidades internacionales. 

Y de 35 registros, en promedio, a los que se resiste al año, tanto en Colombia como en el exterior; gana 95% de los casos.

Según Luis Fernando Samper, Director de Propiedad Intelectual de Federacafé, la razón más común de oposición es cuando el solicitante utiliza un nombre geográfico dentro de la marca. 

“Nosotros tenemos el compromiso ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de defender las denominaciones de origen tanto Café de Colombia como las regionales”. 

De hecho, la SIC le delegó la administración de Café de Nariño, Café de Huila, Café de Cauca y Café de Santander.

Para Fernando Samper, la función de la Federación al oponerse a registros que contengan indicaciones geográficas es “velar por los derechos colectivos de los caficultores, los cuales priman sobre los derechos individuales”.

Las otras fuentes de oposición son por imitaciones, sobre todo con la marca Juan Valdez.

Origen vs. competencia
Todos saben que cada cual habla de la feria según le va en ella. Registrar un signo en clase 30 para distinguir café en la SIC es casi imposible pues la probabilidad que sea negado es muy alta. Por eso, antes de lanzarse al ruedo, es mejor saber que, como lo expresó Samper, “una cosa son las denominaciones de origen y otras las marcas”.

Para el directivo, nadie puede pretender registrar una marca que tenga una indicación geográfica, por ejemplo Huila, porque va en detrimiento de los derechos de los caficultores de esa zona del país. “Si quiere registrar un signo con indicación geográfica hágalo, pero no como marca pues genera un conflicto entre las denominaciones de origen y además, limita las posibilidades del signo.

Por su parte, José Luis Londoño Fernández, superintendente Delegado para la Propiedad Intelectual, manifestó que un signo con el título de denominación de origen es aquel que cumple con unos estándares de calidad y unas características específicas, las cuales solo se dan en la zona geográfica que se evoca, por lo tanto, si una persona, colectivo, cooperativa etc. quiere usar una expresión que alude un origen en particular debe someterse a las reglas de uso de ese origen.

Es decir, debe ir a la Federación, quien es la administradora de las denominaciones, para que estudie si cumple con los requisitos necesarios para poder usar el término.

“Cuando la SIC niega un registro no favorece a la Federación, sino a los caficultores y a los consumidores. Si el café no cumple con los estándares de calidad y se permite la indicación geográfica en la marca, los usuarios se sentirán engañados pues asociarán el producto con el de denominación de origen”.

Para José Miguel de la Calle, exsuperintendente de Industria y Comercio, el cumplimiento de altos estándares de calidad en el café del país hace que se limite, en principio, la entrada de otros competidores que pudiesen estar interesados en usar indicaciones geográficas, “pese a ello, es altamente justificado porque se pretenden conservar las condiciones especiales del producto, elementos que lo hacen único en el mercado”.

Por otro lado, Pablo Andrés Delgado Peña, profesor propiedad intelectual de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab) consideró que la protección llega hasta un determinado punto. “La Federación no puede pretender monopolizar en el mercado las expresiones colombia y café (…) no serían procedentes las oposiciones contra las solicitudes de marca por el simple hecho de incorporar la expresión Colombia o café en la clase 43 de Niza. Debe hacerse un análisis riguroso desde la real percepción del consumidor”, concluyó.

Antecedentes
La Federación Nacional de Cafeteros cuenta con un sistema de muestreo en Europa, Estados Unidos, Colombia, y otros mercados;  donde recogen grano del café que se describe como colombiano. Lo analizan y sobre el producto que tienen más dudas, lo estudian a profundidad a través de una tecnología de huella espectral y huella química.

Para defender el café colombiano cuentan con una red de más de 60 agentes (bufetes) en todo el mundo.

En la actualidad hay 1.775 registros del Fondo Nacional del Café y 272 están en trámite.

Las Opiniones

Jorge Chávarro
Abogado asociado en Cavelier Abogados
La SIC emite decisiones a favor de la Federacafé para proteger a caficultores y a los consumidores para que no sean engañados. Pues el café debe cumplir con altos estándares de calidad y demás características”.

Alejandra salazar ángel
Directora Dpto. Marcas en Clarke, Modet & Co
“El interés de la Federación Nacional de Cafeteros es proteger el origen. Que un pequeño caficultor monopolice una denominación  sería complicado para un país que tiene una cultura importante en café”.