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Esteban Guerra - hguerra@larepublica.com.co sábado, 17 de mayo de 2014

Cada día está más cerca de lograrse el fin del conflicto armado, así lo afirmó el presidente Juan Manuel Santos. Con la firma del tercer punto del acuerdo final con las Farc, solo quedan pendientes dos objetivos.

Por un lado, el próximo punto que será debatido en La Habana, Cuba, será el de las condiciones para ponerle fin a la guerra. Aún no se sabe cuándo se comenzará a debatir debido a que habría un receso mientras concluyen las dos vueltas electorales.

El segundo objetivo en la mira será el de la reparación de las víctimas. En ese punto se ha sugerido que la sociedad acompañe el proceso, algo que todavía no se ha definido. Según Santos, “estamos listos para avanzar en esos acuerdos. Esto es lo más lejos que jamás se haya llegado en el camino para terminar nuestra guerra”.

Pese a que varios sectores en contra del proceso de paz aseguraron que el anuncio del acuerdo sobre el narcotráfico fue con fines políticos, se abre una esperanza para que la paz llegue a feliz término.

Analistas como Alejo Vargas, León Valencia y Armando Borrero, consideran que la actitud demostrada por el grupo guerrillero significa que sí están comprometidos con el proceso de paz y que quieren hacer a un lado la guerra.

Para Vargas, lo importante es la consolidación del proceso de paz “ya que este acuerdo no significa que sea seguro, porque podrían incumplirlo. Nuestro país está lleno de firmas y acuerdos que no se cumplen”.

Jaime Zuluaga, doctor en Derecho y Ciencias Políticas, agregó que “si se pone fin a la guerra armada se abre la posibilidad de nuevas políticas, nuevas oportunidades, nuevo contexto para luchas políticas sociales. Se frenaría la criminalización que estas luchas alrededor del narcotráfico han generado”.

El Presidente reconoció que el proceso lleva cerca de año y medio y que en los tres acuerdos logrados (tierras, participación en política y narcotráfico) se demoraron los negociadores cerca de seis meses en cada uno de ellos.

Se espera que los dos puntos a debatir en La Habana tomen el mismo tiempo.

Otro de los puntos que quedó claro luego de la alocución del viernes pasado es que definitivamente los colombianos serán los encargados de avalar los acuerdos alcanzados en Cuba. “Y que quede claro: todo esto, cada uno de estos puntos, será refrendado por ustedes”, dijo el Mandatario.

Al término de las elecciones del próximo domingo, Santos citará al Consejo Nacional de Paz. El llamado lo hará el próximo lunes y se busca que se empiece a analizar la elaboración del referendo.

El Mandatario se mostró satisfecho y dijo que las oportunidades que se vienen son importantes. “Los empresarios invertirán con más confianza y crearán más empleo y más bienestar para los colombianos. Tendremos más recursos para la educación y la salud porque no se utilizarán para la guerra”, sostuvo.

Temas pendientes en drogas
El negociador de las Farc, Luciano Marín Arango, alias ‘Iván Márquez’, advirtió que hay elementos relacionados con el punto tercero del acuerdo de negociación sobre el problema de drogas ilícitas, que es necesario tratar más adelante pues hay asuntos que “quedaron pendientes”.

Según señaló ‘Márquez’, se trata de la elaboración de una nueva política criminal antidrogas que busque no solo la persecución de los eslabones más bajos de la cadena, sino la de “los principales beneficiarios” del mercado.

De acuerdo con el jefe guerrillero es necesario hacer una suspensión inmediata de la aspersión aérea de los cultivos ilícitos con glifosato, y se debe crear un fondo para reparar las víctimas de estas prácticas.

Narcotráfico irá en justicia y paz

La Corte Suprema de Justicia determinó que el proceso de Justicia y Paz sí puede reconocer los delitos de narcotráfico y lavado de activos si se trata de hechos delictivos cometidos durante y con ocasión de la pertenencia a las estructuras de Autodefensa, lo mismo sucedería con las Farc.

En trascendental fallo de la Sala Penal, la Corporación señaló que según la Ley de Justicia y Paz y su reforma, el objeto del proceso de justicia transicional no se agota en los graves atentados contra los derechos humanos, sino que se extiende a todas las conductas delictivas cometidas.

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