Geraldine Romero - gromero@larepublica.com.co Martes, 17 de febrero de 2015

La historia entre  estas dos empresas empezó cuando el  representante legal de Finanzauto,  Luis Castañeda Salamanca se percató de la existencia de un local  ubicado en  Av. Boyacá # 73ª – 42 en Bogotá, denominado Finanzauto 72,  lugar  que  estaba utilizando su marca y nombre comercial sin autorización.

Debido a la infracción que se estaba cometiendo, Finanzauto manifestó en mayo  de 2013  el deseo de dialogar pacíficamente con la  otra empresa y solicitó por medio de su apoderado una Audiencia de Conciliación  ante el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, con el ánimo de encontrar una solución, sin ninguna pretensión indemnizadora, sino por el contrario llegar a un acuerdo que pretendía no continuar con la utilización del nombre.

Tras designar como  Conciliador a Gonzalo Méndez Morales, el Centro de Arbitraje y Conciliación fijó la  fecha para celebrar la  audiencia en junio de 2013.  Sin embargo  Finanzauto 72 no se presentó, a pesar de ser notificada la citación en dos direcciones distintas.

Luego  de cumplirse el término legal, y no justificar la inasistencia durante los tres días siguientes, el Centro de Arbitraje  expidió una constancia de inasistencia, así Finanzauto S.A.,  agotó los recursos amables  y procedió a una acción judicial.

La empresa acudió ante al Superintendente Delegado para Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y solicitó al despacho hacer efectivos sus derechos de propiedad industrial, es decir, proteger  la titularidad de Finanzauto tanto como nombre comercial y marca registrada. De esta forma, en julio de 2013,  el Despacho ordenó suspender  a  Finanzauto 72 de manera inmediata el uso de la expresión “Finanzauto” y/o “Finanzautos”, retirar el material publicitario o promocional donde estaba incursa la palabra.

Finanzauto 72  había adoptado  la denominación hacia  cuatro meses y  medio  ante la Cámara de Comercio, por lo que la compañía  demostró la violación  del derecho de primer registro y evidenció el riesgo de confusión entre los signos.

Determino que el número 72 era una variación no sustancial de la palabra Finanzauto y  que esto conducía a los consumidores a caer en el error de creer que se trataba del mismo origen empresarial. 

Luisa  Zamudio, abogada de Muñoz Abogados, consideró que el uso que está haciendo actualmente  la  sociedad Finanzauto 72 vulnera por completo los derechos de la sociedad Finanzauto, no solo generando perjuicios a esta sociedad, sino también al público consumidor.

Además de las órdenes mencionadas anteriormente, se le condenó a la empresa demandada a pagar  una cifra económica por  indemnización de perjuicios.

Diego Pardo, asociado de Pinzón Pinzón  Asociados y  apoderado de la parte demandante, expresó que a Finanzauto 72 le faltó dar el paso adicional y verificar ante la SIC la disponibilidad de la denominación utilizada.

Aunque se trató de consultar a la sociedad demandada no fue posible porque en los teléfonos registrados a su nombre ni hubo respuesta. Finanzauto 72 deberá eliminar la expresión de su registro mercantil.

Las opiniones

Luisa Zamudio
Abogada de Muñoz Abogados

“El uso que está haciendo actualmente la sociedad Finanzauto 72 vulnera los derechos de la sociedad Finanzauto, no solo generando perjuicios a la compañía, sino también al público consumidor, el cual se enfrenta a un alto riesgo de confusión”.