Colprensa Lunes, 15 de septiembre de 2014

Estos fueron encontrados en una fosa común en el antiguo cementerio del sur en Bogotá, donde encontraron los restos de las guerrilleras del M-19 Carmen Cristina Garzón y Mónica Molina.

Según una fuente del ente investigador, en los restos que se analizan hay muestras que son tan pequeñas que podrían desaparecer mientras hacen las pruebas de ADN.

Nueva unidad de investigación
Por orden del fiscal General, Eduardo Montealegre, se creó el Grupo Palacio, donde se reunió toda la información que estaba en la Unidad de Desaparición Forzada, además se crearon dos líneas de trabajo: una investiga los 11 desaparecidos del caso del coronel Alfonso Plazas Vega. Mientras que la segunda línea investiga civiles desaparecidos, desaparecidos del M-19 y del Ejército.

Trascendió que se ordenó el traslado de todas las investigaciones por esos hechos a un fiscal delegado ante la Corte Suprema y además se pidió recopilar denuncias de desaparecidos de la época o con posterioridad a dos meses después de la toma al Palacio de Justicia en 1985.

Con este mecanismo se han acumulado en los últimos tres meses, cuatro denuncias de desaparición que estarían relacionadas con los hechos, independientemente de los once desaparecidos que tradicional y habitualmente se viene manejando en las investigaciones.

No se descarta llamar a declarar o entrevista a exintegrantes del M-19 que hayan podido tener alguna relación con los hechos o que hayan sido cobijados con la ley de amnistía del M-19 y que puedan revelar detalles nuevos para el desarrollo de este proceso.

Los restos de las guerrilleras del M-19 Carmen Cristina Garzón y Mónica Molina que fueron identificados este fin de semana, serían entregados a los familiares por lo menos en dos meses a la espera de que Medicina Legal entregue los resultados de los exámenes que permitan demostrar cuál fue la causa de la muerte.

Sin embargo, se advierte que es difícil por el avanzado deterioro de los restos que no permitirían practicar las pruebas idóneas.