Fracasó acuerdo de solución amistosa entre el Estado y familia del joven Nicolás Neira
La familia del joven rechazó las propuestas del Gobierno y la Policía al considerar insuficientes las medidas de reparación simbólica
13 de abril de 2026
El Estado colombiano, representado por la Agencia de Defensa Jurídica del Estado, Andje, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, no logró un acuerdo de solución amistosa con la familia de Nicolás Neira ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Cidh. El proceso buscaba reparar a las víctimas por la muerte del menor de 15 años, ocurrida en mayo de 2005 tras recibir un impacto de un proyectil de gas lacrimógeno disparado por un agente del entonces Esmad durante una manifestación en Bogotá.
A pesar de que el agente involucrado ya cuenta con una condena de 17 años de prisión ratificada por el Tribunal Superior de Bogotá, el caso escaló a instancias internacionales para determinar la responsabilidad del Estado en las acciones de la fuerza pública y el presunto encubrimiento del crimen. Durante las mesas de trabajo iniciadas en octubre de 2023, la administración actual promovió el uso de soluciones amistosas para reconocer responsabilidades y agilizar la reparación sin esperar un fallo de la Corte Interamericana.
El desacuerdo definitivo se produjo debido a las medidas de reparación simbólica exigidas por Yuri Neira, padre de la víctima. La familia solicitó la instalación de vallas de gran formato en las fachadas principales de la Fiscalía, la Procuraduría y la Policía Nacional, señalando la responsabilidad institucional en el homicidio y la falta de justicia oportuna. Esta petición fue rechazada por las entidades gubernamentales, lo que detuvo la negociación.
Adicionalmente, el padre del menor rechazó la propuesta de indemnización económica y la oferta de que un oficial de la Policía, en lugar del director general, ofreciera las disculpas públicas. La negativa estatal a cumplir con las exigencias simbólicas de visibilización del caso en los edificios oficiales llevó a la familia a notificar formalmente a la Cidh el cierre de la etapa de solución amistosa el pasado 7 de abril.
Con la ruptura de este diálogo, el proceso continuará su curso regular en el sistema interamericano. El caso de Nicolás Neira podría llegar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se emitiría una sentencia definitiva que determine si el Estado colombiano vulneró derechos fundamentales y cuáles serían las medidas de reparación obligatorias para las instituciones involucradas.
¿Quiere publicar su edicto en línea?
Contáctenos vía WhatsApp

