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Mateo Jaramillo - mjaramillo@larepublica.com.co Martes, 1 de octubre de 2013

Harinera del Valle SA se opuso en dos ocasiones al registro de la marca Canoli Vitale, de la empresa Grasas SA, por su parecido con el signo distintivo Canola Life. Sin embargo, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) concedió el registro en ambas instancias.

La historia comenzó en enero de 2010 cuando la sociedad Grasas SA pidió el registro de la marca Canoli Vitale para los productos de la clase 29 de la Clasificación de Niza.

Una vez se publicó la solicitud en la Gaceta de Propiedad Industrial, los apoderados de Harinera del Valle se opusieron a que el signo entrara al mercado por la existencia de las marcas Canola, Canola Plus, Canola Life, La canola es Canola Life y Canola Plus; todas estas en la misma nomenclatura que los solicitantes.

Así mismo, Grasas S.A presentó la respuesta en la cual afirmó que desde el punto de vista fonético, ortográfico y conceptual los signos son distintos y sin posibilidad de generar riesgo de confusión para el público consumidor.

En el análisis de la Dirección de Signos Distintivos se afirma que “si bien coinciden en las expresiones Canola/Canoli, resultan débiles al ser aplicadas a los productos de la clase 29 internacional que protegen, toda vez que ‘canola’ hace referencia a una planta cultivada para producir, entre otros productos, aceite vegetal para consumo humano”.

La autoridad competente expuso que las palabras ‘life’ y ‘vitale’, si bien hacen referencia al significado de la palabra vida, no son similares.

Por último, el despacho explica que la presencia de elementos gráficos diferentes hace que no hay posibilidad de error en el consumidor.

De esta manera, no solo se declararon sin fundamentos los argumentos de la oposición, sino que se concedió el registro de Canoli Vitale en agosto del mismo año.

Según Emilio García, experto en Propiedad Industrial, en términos generales la Superintendencia “se pone en los zapatos del consumidor medio y analiza el riesgo de confusión existente. Hay unas reglas generales que se aplican cuando las palabras están en otro idioma, por ejemplo si el público las puede comprender. En este caso, las palabras ‘life’, ‘vitale’ y ‘canoli’ se entiende en el mercado colombiano. Ahora, el conjunto marcario permite que se distinga el origen empresarial de los productos”.

La firma opositora no quedó satisfecha con el dictamen y presentó una apelación a la decisión que fue resulta por el delegado para la Propiedad Industrial.

El despacho confirmó la decisión al asegurar que si bien los signos comparten ciertas semejanzas, “las mismas recaen sobre expresiones de naturaleza descriptiva, evocativa de la naturaleza del producto”.

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