Colprensa Viernes, 23 de enero de 2015

La Contraloría Distrital no descarta iniciar un proceso por responsabilidad fiscal en el caso del deterioro de utiles escolares almacenados hace varios años en una bodega de Idipron y valorados en más de $2.000 millones

El Contralor Distrital, Diego Ardila, ha señalado que este desgreño administrativo podría configurar un proceso de responsabilidad fiscal.

“Como va esto, se puede llevar a un proceso de responsabilidad fiscal, además se pueden establecer dos problemas: uno de orden social, porque no se entregaron los útiles a los niños que los necesitaban, y un posible daño al patrimonio público porque esos útiles se adquirieron con dinero de los bogotanos y nunca se utilizaron”, afirmó Ardila, en diálogo con Blu Radio.

De igual manera, el Contralor dijo que no era posible establecer todavía una cifra oficial por cuanto están valorados los útiles, sin embargo, dijo que se acercan a los $2.000 millones.

Por otro lado, el Contralor Distrital se refirió al comunicado presentado por el Idipron la noche del jueves donde dicen que, “hemos hecho esfuerzos ingentes para mantener los útiles en el mejor estado”.

En ese sentido, Ardila aseguró que no es muy claro que que sean “esfuerzos ingentes” pues los útiles escolares “están a la deriva teniendo en cuenta que ni siquiera hay un inventario.”

La Defensa del Idipron
Por su parte, el director encargado del Idipron, Roberto Contreras, señaló que “existe una sobre oferta y si se ha distribuido por la población pero dado su volumen es muy complejo, los utilizamos cuando podemos y si se les ha hecho un seguimiento y dado el cuidado debido”.

Contreras dijo que Idiprom se mantendrá a la espera del informe de la Contraloría para tomar decisiones al respecto.