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Natalia Arteaga - narteaga@larepublica.com.co martes, 5 de agosto de 2014

El ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón fue ratificado ayer para acompañar en el segundo periodo de gobierno a Juan Manuel Santos, quien tomará posesión mañana a las 3:00 de la tarde. Es el jefe de cartera número 16 desde 1991 y el tercero del Partido de la U. El primer mandatario hizo el anuncio durante el aniversario 195 del Ejército Nacional.

Durante la ceremonia el mandatario aseguró “el ministro ha sido un colaborador leal, transparente, con gran capacidad de trabajo” y que está convencido de que el funcionario también quiere la paz . “ A él también le duelen cada soldado y cada policía que cae en un combate, cada colombiano que cae por esta guerra. Pero él sabe cuál es su misión y sabe por qué hace lo que hace”.

El mandatario no mostró debilidad y contrario a esto dijo que “la ofensiva se mantiene y así tiene que ser si queremos llegar a esa paz. Sé que es duro, sé que es contradictorio, pero es el camino que tenemos que seguir si queremos llegar a esa paz”.

Y aclaró que la existencia de las Fuerzas Militares no están en duda por las negociaciones de La Habana.

Pinzón llegó al Ministerio en septiembre de 2011 en reemplazo de Rodrigo Rivera Salazar. Tiene 42 años y es economista y administrador de empresas de la Universidad Javeriana.

Fue secretario privado de Santos cuando éste fue ministro de Hacienda, y años después se desempeñó como viceministro de Defensa con el actual presidente como Ministro, desde muy joven entró a la Fundación Buen Gobierno.

Viene de una familia de tradición militar. Su padre es el coronel Rafael Pinzón, y está casado con María del Pilar Lozano, hija de un militar.

Para Hernando Llano, docente de ciencia política de a Universidad Javeriana, la ratificación de Pinzón era un imperativo para el Presidente, dada la polarización y los enfrentamientos que se han agudizado por estos días. “El papel del Pinzón ha sido de confrontación con las Farc, ha representado una figura de firmeza y combate y eso le ha dado confianza a los militares. También creo que es una manera de mantener tranquila a la oposición, hubiese sido un escándalo si no lo hubiera reafirmado, a menos de que hubiera puesto en su reemplazo a un político del corte del actual líder de cartera”.

Un periodo clave para la justicia
Ya se solucionó la duda sobre quién estaría al frente de la defensa del país, pero ahora queda en el ambiente la duda sobre la justicia que ha significado un dolor de cabeza para el presidente Juan Manuel Santos.

Inicia su segundo periodo con una verdadera ‘papa caliente’ en materia de Justicia: la planta de la Rama Judicial.

Así, por más que se haya resuelto de forma temporal la continuidad de los despachos de descongestión hasta noviembre, lo cierto es que este tema ha sido poco atendido por el Gobierno Nacional, quien reacciona ante anuncios de paro o paros en ejercicio.

Lo dijo el propio presidente de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, magistrado Pedro Munar, quien endilgó al Gobierno incumplimientos en promesas presupuestales. Lo cierto es que el Gobierno, en cabeza del ratificado ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, deberá analizar de dónde sacar $50.000 millones para mantener las medidas de descongestión de noviembre a diciembre y evitar un nuevo paro.

Entre tanto, se espera que el próximo año, las promesas se materialicen y se logre, hacer el estudio necesario para que la planta de descongestión, unos 8 mil cargos, se vuelvan permanentes ya que, como ha repetido hasta el cansancio el magistrado Munar, no hay suficientes personas para tanto proceso judicial.

“Desde 1993 a la fecha la demanda de Justicia ha crecido un 303% y la planta permanente de la Rama Judicial solo ha crecido 22%. En 1993 los jueces recibían 758.000 demandas al año, el año pasado a finales de diciembre habíamos recibido 3,2 millones demandas, para que la misma planta permanente la atendiera”, señaló.

El malestar que se generó esta vez al interior de las propias Cortes por el tema de la descongestión fue apenas matizado, ya que hace falta una solución definitiva y estructural en la Rama Judicial.

El presupuesto, otro ‘dolor de cabeza’
El presupuesto de la Rama Judicial es otra de las preocupaciones más grandes, pues según el magistrado Pedro Munar, hacen falta $85.000 millones para poder ocupar los cargos que creó la ley de extinción de dominio, y otros tantos miles de millones para los jueces de extinción de dominio y para los cargos que crea el régimen penitenciario. Estos son apenas unos de los ‘chicharrones’ inaplazables del nuevo mandato del presidente Santos, que se suma a la muy anunciada Reforma a la Justicia que está terminando de confeccionarse por el Gobierno para presentarla al Congreso en esta legislatura. El exfiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, explicó a Colprensa que la reforma ya plantea varios puntos polémicos.

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