Colprensa

Carlos Eduardo González - cgonzalez@larepublica.com.co Viernes, 25 de agosto de 2017

El organismo halló que los resultados de la Refinería de Cartagena distan mucho de las proyecciones que se habían hecho en un principio

Además de todos los líos que existen por los millonarios sobrecostos en las obras de modernización de la Refinería de Cartagena, la Contraloría General de la República encontró que hubo una gestión fiscal antieconómica de $2.464 millones, representados en un contrato que la Refinería suscribió con Chevron para la compra y venta de crudo de referencia Doba.

Según la entidad dirigida por Edgardo Maya, Reficar compró  340.975 barriles de crudo Doba por US$18.468.587 y los vendió en US$18.066.718, más  US$856.020 de otros costos de venta, lo que ocasionó una diferencia de US$856.020, que convertido a pesos colombianos representa $2.464 millones mencionados anteriormente.

Por otra parte, el ente de control evidenció que la empresa no está siendo rentable para los accionistas, ni para la Nación.

En este sentido, el organismo halló que los resultados de la Refinería de Cartagena distan mucho de las proyecciones que se habían hecho en un principio, pues, en el primer año, se esperaba un margen operacional de 14% y, en cambio, el resultado fue de -32%.

Además, el costo de operación de la planta fue 31% mayor a los ingresos obtenidos, “donde el costo asociado a la compra de crudos importados ($3,6 billones) representa 42% de lo pagado”, indicó el informe.

Otra de las inconsistencias que reveló la Contraloría fue la ganancia promedio que obtuvo Reficar en cuanto al margen de refinación por barril, pues este valor se ubicó en US$5,4,  “mientras que el margen promedio de la industria para el mismo período fue de US$11,8/barril”, destacó el documento, que agregó que, según las proyecciones financieras en la estructuración del proyecto, la ganancia por refinación iba a ser de US$14,5 por barril, es decir que la empresa obtuvo US$9,1 por barril menos de lo presupuestado.

La entidad de control explicó que “estos resultados obtenidos se originan principalmente por una menor producción frente a los volúmenes esperados, la mayor compra de crudos importados y menor compra de crudos nacionales”, lo cual significa que “la Refinería debe utilizar más crudo importado, a un mayor precio, para que se pueda refinar”.

Por tanto, estos nuevos hallazgos de la CGR sobre Reficar se suman a las investigaciones que la Fiscalía ha hecho.