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Jueves, 7 de junio de 2012

Rosa Elvira Cely dio voz a todas las víctimas silenciosas, pues en Colombia tristemente, cada tres días una mujer es asesinada, cada día 140 son agredidas y cada hora dos son violadas.

La indignación provocó una inmediata convocatoria ciudadana para hacer una concentración en el parque Nacional, en solidaridad con su familia y como expresión de rechazo a la barbarie contra la mujer en Colombia. Así, el pasado domingo 3 de junio, desde el parque Santa Marta en el barrio Galerías, donde Rosa Elvira vivió por 20 años, más de mil personas marcharon hasta el parque Nacional, con pancartas que clamaban 'por el derecho a la vida, ni una Rosa más', exigiendo justicia.

El caso tomó relevancia a través de las redes sociales, por las cuales se comenzó a promover un plantón, con el fin de protestar contra todas las formas de violencia contra la mujer. Entre los asistentes hubo muchas personas que exhibieron camisetas con consignas de rechazo a la violencia contra la mujer, algunas de las pancartas tenían mensajes así: ¡Ni una más!, 'No a las rebajas de pena', 'Cadena perpetua para los desgraciados', 'Por la dignidad y el derecho a la vida, ni una Rosa más', '92.000 mujeres violadas en los últimos 8 años merecen que se haga justicia', 'No hay excusas para agredir a una mujer'.

El emotivo acto, también sirvió para improvisar una letanía con algunos de los nombres de las mujeres que han perdido la vida recientemente en Colombia, como consecuencia de actos violentos, nombres que estaban expuestos en la ruta, con pañuelos y rosas blancas en la mano, con la consigna nuestro luto no implica silencio. De esta manera, debemos recordar que el reconocimiento de los derechos de la mujer, ha sido la lucha más larga y silenciosa de la historia, contra prejuicios y usos sociales arraigados que redundan en la discriminación de género.

En este sentido, la Corte Constitucional, en Sentencia T-098 de 1994, hace un recuento de los hitos de la emancipación de la mujer colombiana, que hasta 1932 se la consideró incapaz, sometida al fuero paterno o conyugal, se le concedió el status de ciudadana en 1945, pero tan sólo tuvo derecho al voto hasta 1957 y comparte el ejercicio de la patria potestad con el esposo desde 1974. Por su parte, en 1981 se reconoció legalmente su igualdad con el hombre y tan solo en 1988 se suprimió el artículo (de) en la cédula de las mujeres, que señalaba su pertenencia al marido. Con la Ley 51 de 1981, Colombia adoptó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Ley 248 de 1995, adoptó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer. Por su parte, la Ley 1257 de 2008, consagra como objeto, la adopción de normas que permitan garantizar a todas las mujeres una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como privado y la adopción de las políticas públicas necesarias para su realización. La misma norma en el artículo 15 numeral 4, nos impone como deber a la sociedad en cumplimiento del principio de corresponsabilidad, la obligación de denunciar las violaciones de los derechos de las mujeres y la violencia y discriminación en su contra. En conclusión, la sociedad colombiana de manera unívoca manifestamos nuestro repudio a la violencia desatada y reconocida contra la mujer, que al parecer continúa siendo la lucha más larga y silenciosa de la historia, pues casos como el de Rosa Elvira constituyen una vergüenza para la sociedad colombiana por su grado de brutalidad e infamia.

Carlos Parra Dussan

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