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Lol Kandelaft lunes, 4 de mayo de 2015

¿En qué consiste la impresión 3D?

La impresión 3D es un proceso que consiste en fabricar objetos sólidos a partir de un archivo digital usando “additive processes”, mediante la superposición de una multitud de capas de material hasta la finalización de la forma completa. Las aplicaciones de esa tecnología son infinitas, interesando a todos los sectores de la industria, desde la manufactura de zapatos (Nike usa la impresión 3D en la fabricación de prototipos) hasta el sector médico, permitiendo la reconstrucción de “body tissues” y huesos.

Sin embargo, el mayor interés radica en los particulares. Existen hoy en día impresoras 3D personales, que permiten a toda persona imprimir desde su hogar objetos en tres dimensiones a partir de archivos digitales accesibles en internet a través de páginas especializadas. A título de ejemplo, la página Thingiverse permite descargar y compartir modelos gratuitos, basándose en un esquema open-source.

Algunos industriales, visionarios, empezaron a usar esa nueva tecnología como una herramienta para atraer consumidores y de fidelización. Hasbro se asoció a la empresa Shapeways para permitir la personalización de figuras My Little Pony®, y los usuarios de teléfonos Nokia pueden imprimir cáscaras de teléfono totalmente personalizadas para reemplazar la pieza de origen.

¿Qué implicaciones tiene la impresión 3D en materia de derechos de propiedad intelectual?

Las impresoras 3D son básicamente máquinas replicadoras, que en conjunto con el uso de un escáner 3D, permiten transformar un objeto en un modelo digital, para luego transformarlo en un objeto físico.

Claro es, siempre que aparece una nueva forma de copiar, se generan nuevos retos en materia de protección de la propiedad intelectual, tanto para los titulares de derechos como para sus asesores. En particular, la falsificación entra a una nueva era donde es posible copiar un producto sin necesidad de pasar fronteras de manera física.

¿Cuáles son las clases de derechos de propiedad intelectual que podrían verse afectados por el uso de impresoras 3D?

Cuatro clases de derechos de propiedad intelectual pueden verse afectados por el uso de impresoras 3D: los derechos de autor, los diseños industriales, las patentes y las marcas de comercio.

Los derechos de autor protegen la expresión de una idea como creación literaria, artística y científica por el sólo hecho de la creación de la obra. Esos derechos, morales como patrimoniales (de explotación), podrían verse afectados por el uso no autorizado de impresiones 3D para la reproducción, o incluso modificación, de obras protegidas. No obstante lo anterior, también aplican las excepciones y limitaciones establecidas por ley, dentro de las cuales se encuentra la excepción de uso privado consagrada en el artículo 44 de la Ley 23 de 1982 que señala que “es libre la utilización de obras científicas, literarias y artísticas en el domicilio privado sin ánimo de lucro”.

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