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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co lunes, 25 de mayo de 2015

Luego de concluir todos los debates se citarán las comisiones de conciliación de Senado y Cámara para que quede un documento final y este será el que llegará a manos del presidente  Juan Manuel Santos, el cual estaría sancionándolo en aproximadamente 15 días. De acuerdo a los analistas invitados al foro ‘Reflexiones sobre la Justicia en Colombia” organizado por la Andi, se plantea lo bueno, lo malo y lo  feo que deja el trámite legislativo.

Lo bueno
Tratar de eliminar vicios de elección de cargos, propender por la meritocracia, la justiciabilidad de los magistrados y la separación del penal y de lo disciplinario, se ve como lo bueno, aunque  Hernando Yepes, director Departamento de Derecho Público de la Universidad Javeriana, dijo que “se debería revisar el antejuicio político que ya no corresponde a realidades del mundo moderno”. El senador Hernán Andrade resaltó que con el proyecto se podrá cambiar el panorama de la poca representación que tienen 52% de los territorios en el Congreso, se hace realidad la eliminación de la cuestionada Comisión de Acusaciones,  de la reelección presidencial y del congresista suplente.

Por otra parte, otorga una curul al  candidato presidencial que quede de segundo garantizando la representatividad de los ciudadanos que votaron por él y el ejercicio de la oposición.

Lo malo
Diversos analistas aseguran que dicho proyecto está incompleto y no resolverá de fondo el problema de la justicia e inclusive no logra abonar al sistema de contra pesos, pues antes fortalece el poder del ejecutivo. Inclusive se ha asegurado que  busca sustituir la Constitución. 

Entre los puntos criticados más sonados está que la reforma poco resolverá los problemas cotidianos de justicia que pueda afrontar el ciudadano de a pie y si bien se elimina el Consejo Superior de la Judicatura no hay certeza que la nueva corporación  (Sala de Gobierno Judicial) cumpla con el objetivo de saber administrar la justicia, pues para muchos es solo un cambio de nombre.

“El presupuesto y las prioridades serán para la justicia ordinaria y no para el órgano que ejerce control de legalidad del ejecutivo y ejerce el equilibrio de poderes. Arrancó en el país la locomotora de la desistitucionalización ”, dijo el Consejero de Estado, Marco Antonio Velilla.

Lo feo
Lo feo se ha dado en el proceso. Gloria Borrero, directora de la Corporación Excelencia en la Justicia,  explicó que el país está polarizado y eso ha contribuido los análisis ligeros transmitidos en diferentes medios de comunicación. El congreso  ha demostrado su incapacidad para lograr el trámite de la reforma. El senador Manuel Enríquez, mencionó que  “el tema de los impedimentos nos frenó mucho, y  muchos congresistas se han tenido que declarar impedidos porque tienen alguna investigación o señalamiento. Esto ocupó inclusive mas tiempo que el mismo debate”.

Por su parte, el exministro Juan Carlos Exguerra, expresó que “es una reforma regular que se dio en una discusión marcada por intereses y vanidades personales, mientras Velilla recalcó que el proyecto es carente de contenido reflexionado y se está realizando en un contexto de proceso de paz y elecciones.  “Existe cuestionamientos si realmente soluciona el equilibrio de poderes, si fortalece la democracia colombiana y si consolida la autonomía y dependencia de la rama judicial”.

Las opiniones

Bruce Mac Master
Presidente de la Andi

“La reforma ha sido aprovechada para solucionar algunos de temas estructurales del sistema judicial y es importante aprovecharla, aunque seguramente necesitaremos otra más completa y coherente”.

Hernán Andrade
Senador

“Es una reforma integral  y los ajustes institucionales que se han realizado se han hecho bajo temas diagnosticados y que contempla varios consensos como la eliminación de Comisión de Acusaciones”.

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