Luis Eladio Pérez entregó a la Sala de Reconocimiento de la JEP el informe de su secuestro. Foto por: Colprensa

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Alejandro Valencia lunes, 22 de octubre de 2018

Óscar Tulio Lizcano y Luis Eladio Pérez entregaron informes en calidad de víctimas a la Sala de Reconocimiento del tribunal especial

En la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), entregaron los informes en calidad de víctimas dos políticos exsecuestrados por las Farc. A través de audiencias,  Óscar Tulio Lizcano y Luis Eladio Pérez contaron su experiencia por medio de un documento de cómo vivieron durante varios años en las selvas de Colombia a manos de exguerrilleros.

Esta documentación corresponde al caso 001 de la JEP en el que 31 antiguos miembros de las Farc son comparecientes a partir del Informe 002 de la Fiscalía General de la Nación: “Retención ilegal de personas por las FARC-EP”. Adicionalmente, la agenda para la presentación de estos informes arrancó hoy 22 de octubre con Lizcano y Pérez, pero en los días 23, 24, 25, 26 de octubre, y 6, 7 y 8 de noviembre también otras personalidades, entre políticos y militares que fueron secuestrados, acudirán a la Sala de Reconocimiento de la JEP.

Por su parte, Óscar Tulio Lizcano, expresó su deseo de contar toda la verdad y su sentimiento de perdón hacia los secuestradores: “Yo ya perdoné a mis carceleros y a los carceleros de mi hijo menor que estuvo secuestrado cuando yo llevaba seis años de estarlo en las selvas de Chocó. De eso estoy convencido porque, de no perdonar y seguir con odios, estaría mentalmente secuestrado, entonces ya me liberé”, indicó Lizcano. También se pronunció hacia a los exjefes de las Farc que no se encuentran en las zonas veredales. “Ya se ha hecho la invitación a que se reintegren, a que aparezcan y que sigan compareciendo en el proceso de paz”.

El segundo en presentarse fue Luis Eladio Pérez, quien permaneció entre 2001 y 2008 secuestrado en los alrededores de Ipiales. En sus declaraciones leyó un conmovedora carta en la que narró su experiencia personal de vícitma: “Siempre pensé que cada día era mi último día. Cada que llegaban fechas especiales se generaba una expectativa de liberación. Todo fue muy duro, porque desde el primer momento estuve en condiciones infrahumanas, me tuvieron entre Nariño y Putumayo. A veces amarrado a los árboles, estuve solo en condiciones muy difíciles”.

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