Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Salud Hernández-Mora viernes, 28 de octubre de 2016

Y aunque nos fijamos en el sector público, el privado no escapa a la tentación. Una de cada cuatro empresas sufre de algún grado de corrupción puesto que sin ellas, el robo al erario no se consuma. Socio de Holland&Knight, José Vicente Zapata es un gran estudioso de ese cáncer. 

¿La inseguridad jurídica y la corrupción son obstáculos mayores a la inversión que las guerrillas?
Sin lugar a dudas. Fortalecer la Justicia y evitar la corrupción es un motivante para generar más inversión porque el inversionista lo que busca es seguridad jurídica, reglas claras. 

¿La corrupción sigue aumentando?
Todavía estamos lejos de solucionar el problema, pero creo que hay más conciencia y una fiscalización mayor. 

El gobierno anterior no hizo nada y este la ha seguido fomentando como probaron los cupos indicativos. ¿Qué esperanza hay?
Vemos una concientización en las generaciones jóvenes, uno quiere un trabajo ético, transparente. Y en los medios legales están cansados de la corrupción, el Fiscal hablaba de atacarla más. 

Primero debe limpiar la Fiscalía. 

La corrupción es un problema gravísimo y lo que vemos en el día a día, del lado del sector privado, es un agotamiento con este tema. Entre otras cosas porque el mecanismo que hemos utilizado en Colombia de que entre más corrupción existe, más requisitos normativos genero, simplemente genera más vacíos. Las reglas no pueden ser para quienes buscan incumplirlas. Quien quiere violar una norma se vuelve experto en encontrar los huecos por donde meterse, mientras que quienes creemos en un trabajo ético y responsable vemos una creciente inseguridad jurídica. 

¿Es difícil que se vuelva a dar un caso como los de Interbolsa, los Nule?
Todavía se pueden repetir porque no hemos creado una cultura fuerte ética. Si miramos cuánta gente denuncia casos y cuántos llegan a ser judicializados, no son nada. Todavía hay una base de corrupción que no está siendo denunciada, detectada y permanece latente. Va a seguir hasta que no haya un cambio cultural, pero sin Justicia es muy difícil.

¿La informalidad es un caldo de cultivo para la corrupción? 
Es un tema de oportunidad y educación.

Mayor educación para robar mejor, vea los Nule

Yo creo que si educamos bien, con principios que se aplican desde que uno es chiquito, crea una base de conciencia. Y cuando ocurre a niveles gigantescos y los llevas ante un juez, que proceda y a los dos años, no a los diez, falle. Requerimos instancias finales de decisión judicial. Hasta que no veamos eso, no hay solución porque la gente piensa que puede pasar de agache. 

¿Cree que los aspirantes a la Procuraduría podrían jurar que no ofrecieron puestos a cambio de votos?
No lo se. Lo cierto es que el fortalecimiento institucional aún falta. Yo no veo un cambio de la clase dirigente en la forma de hacer las cosas, creo que es de las generaciones que vienen, las que ven que así no debe funcionar el sistema. Es un tema de fiscalización correcta, nos falta apretar, y también educar desde los colegios y en los hogares en el manejo ético, cambiar la cultura de la sociedad. Curiosamente se ataca al denunciante, se le estigmatiza a nivel comercial y empresarial, y debería ser al contrario. Si unos directivos denuncian corrupción, deberían ser aplaudidos.

Expresidentes como Felipe González, José María Aznar, Tony Blair, son lobistas y los gobiernos los utilizan conociendo sus intereses ocultos. ¿No es un mal ejemplo? 
En cierta medida esa es la forma en que se estructuró la clase dirigente actual y uno sí ve una legítima preocupación y concientización de que esas prácticas tienen que acabarse. Hace 25 años nadie hablaba del tema; hoy en día está en la mesa, hay más eco. Lo que tiene que venir ahora es cambiar la actitud, gente con otra mentalidad. 

La reforma tributaria es otra fuente de corrupción…

Mi preocupación es que las reformas son todos los días. El inversionista tiene que saber cuánto le toca pagar, y en qué condiciones. Pero si en enero tengo estas reglas y en enero del año entrante, otras, y en el siguiente enero, otras, es inacabable. Al final del día, todos los años Colombia hace una reforma tributaria y lo que necesitamos es coherencia porque cada cambio regulatorio es un desgaste y genera inseguridad.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.