Rubén Caballero Viernes, 5 de diciembre de 2014

En nuestro país cada uno de estos componentes tiene un desarrollo propio. El diálogo social y el tripartismo a través de la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, que actualmente negocia el incremento del salario mínimo. El respeto y vigencia de los derechos fundamentales en el trabajo, mediante la adopción de medidas que buscan fortalecer el ejercicio real y efectivo de la libertad sindical, el derecho de asociación y negociación colectiva, así como la igualdad de oportunidades y de trato en el empleo y la ocupación, la prohibición del trabajo infantil y del trabajo forzoso u obligatorio. La creación de empleos decentes, mediante la adopción de medidas que faciliten la creación de empleos, lo que se complementa con las políticas de formalización, formación para el trabajo y fortalecimiento del servicio público de empleo. Por último, tema que espero desarrollar puntualmente en esta oportunidad, la extensión de la protección y seguridad social.

El fenómeno de la globalización, facilitado por los avances tecnológicos, el progreso en las comunicaciones y el acceso a mayores facilidades para el transporte, entre otros aspectos,  ha generado ambientes propicios para que las personas se trasladen durante su vida productiva de un país a otro, lo que genera un reto para la garantía de los derechos en el trabajo, en especial la seguridad social, que hasta el momento es propia de cada uno de los países.

En lo que tiene que ver particularmente con las pensiones, muchos trabajadores que han  encontrado oportunidades de empleo en otros países han cotizado a dos sistemas de seguridad social en pensiones, el del país de origen y el de acogida, pero cuando llega el momento de ejercer el derecho a pensionarse no cumplen los requisitos en ninguno de los dos países en que han trabajado y cotizado, por lo que son personas que no logran unos mínimos de seguridad social. 

El Gobierno de Colombia, en atención a este fenómeno y con el ánimo de extender la seguridad social al mayor número de personas, nacionales y extranjeras, es un compromiso global, ha venido diseñando conjuntamente con varios países los mecanismos y herramientas que permitan a los trabajadores obtener el derecho a una pensión sumando tiempos y cotizaciones efectuadas en uno y otro país. 

Este es un esfuerzo novedoso, aunque ya cumple casi veinte años de haber iniciado, creativo por que encuentra solución a un problema real que padece un número importante de personas y práctico porque allí los ciudadanos le encuentran sentido a las relaciones internacionales que establecen los Estados. 

Nuestro país ha negociado convenios de esta naturaleza con Ecuador, Uruguay, Argentina, Chile y España, pero solo se encuentran en vigencia y en operación los celebrados con estos dos últimos países. Según registros del Ministerio del Trabajo, actualmente se tramitan tres mil ochocientas ocho (3.808) solicitudes de pensión en el marco del Convenio suscrito con el Reino de España, lo que evidencia la utilidad de este instrumento.

Herramientas como los convenios de seguridad social en pensiones a los que se ha hecho referencia, contribuyen de manera decidida al trabajo decente, es un esfuerzo que se debe profundizar como respuesta a uno de los fenómenos de la globalización, la migración laboral.