Lunes, 16 de abril de 2018

Queda poco menos de dos meses para el Mundial de Rusia, si bien ha habido algunos cambios de entrenador de último momento, las principales selecciones están listas y todos estamos a la espera de ver quienes serán en definitiva los que van a jugar el mundial.

Las federaciones nacionales, los jugadores, las marcas de equipamiento deportivo, los grandes patrocinadores y los jugadores tienen cada cuatro años una gran oportunidad para promocionar nuevos productos.

De la mano de todo este arsenal publicitario está la piratería que de manera agresiva despliega su poder, en Colombia el lanzamiento de la camiseta de la selección para el mundial generó alguna polémica, no es de lo que se viene a hablar en esta columna, pero lo que realmente llama la atención es el poder de las personas que en menos de tres días tienen réplicas exactas a precios absurdamente inferiores, igual pasa con el escudo de la federación colombiana de fútbol que es utilizado en cualquier cantidad de productos que estoy seguro no tienen la licencia que les permite utilizar este logo.

El tema de las camisetas es aterrador, ignoro las cifras, pero en la proporción de productos originales frente a la piratería es muy importante y estos son ingresos que dejan de recibir Federación y marca. Ocurre lo mismo con las camisetas de los equipos profesionales, que son pirateadas permanentemente; sorprendente fue el momento en que James pasó del Real Madrid al Bayer, antes de saber el número que iba a utilizar ya se tenían camisetas con nombre impreso. La piratería es un fenómeno generalizado, lo que no entiendo es cómo las autoridades no hacen nada para frenarla, las calles son invadidas con productos no autorizados y no se ve ninguna manifestación del poder coercitivo del Estado para frenar esta conducta.

Los jugadores, también participan del momento, las mejores campañas publicitarias son realizadas desde poco antes de empezar el mundial hasta que se inicia el campeonato, momento en el cual todo pasa a un segundo plano para enfocarnos en los partidos. Desde hace algunos mundiales se reúnen jugadores importantes, con algunos exjugadores y se hacen campañas impresionantes, con torneos novedosos y ayudados con las tecnologías se logran hacer campañas donde al mismo tiempo se veían a Messi, Platini, Beckenbauer y Rivelino. La máxima expresión de utilización de la imagen de los jugadores, está, por supuesto, en el álbum de Panini que paga sumas importantes para precisamente utilizar la cara del jugador y la camiseta de la federación. Ya se han visto algunos conflictos que cada cuatro años son solucionados; los que tenemos edad y memoria nos acordamos de lo tarde que salieron los equipos y jugadores de México, Paraguay y Brasil en el álbum de 1986 y en el 98 y 02 el equipo de Inglaterra con jugadores sin camisetas oficiales ni equipo, como resultado de una puja por derechos de imagen individual de los jugadores y de la federación inglesa. El último conflicto con el álbum se vio en Colombia que para el álbum de 1998 no aparecieron las caras de los jugadores de Irán, tengo entendido que por problemas de índole religiosa.

Estas últimas líneas para felicitar a la Universidad Tecnológica de Pereira por su trabajo permanente en pro del conocimiento del deporte, y que el próximo 3, 4 y 5 de mayo realizará un gran Congreso Nacional de Derecho Deportivo con temas interesantes y de actualidad.