Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

sábado, 5 de abril de 2014

La escasa celeridad de nuestra débil justicia es una de las principales culpables de que los mismos consumidores sean cómplices de los atropellos incesantes que acostumbran las empresas prestadoras de servicios. “Ese proceso es muy largo”, “para que me quejo si los abogados de ellos son mejores”, o “yo que voy a pelear por una plancha”, son unos de los miles de ejemplos de afirmaciones que un consumidor irresponsable, sumado a una justicia inoperante, convierten a un país, en indolente frente a sus derechos más primarios.

En medio del constante afán por denunciar esos atropellos, varios profesionales colombianos de la mayor trayectoria en la defensa de los derechos del consumidor han iniciado un proyecto que acabará de raíz con esos comportamientos reprochables en la cadena de consumo. Si bien, la Superintendencia de Industria y Comercio desde hace algunos años viene representando decorosamente estas causas, la realidad es que algunos casos puntuales se les pueden difuminar en el panorama debido a los alcances jurídicos que la Constitución les otorga para esa defensa. 

Además de la defensa y la protección, los consumidores colombianos necesitamos información y educación en cuanto a los derechos y deberes que tenemos como participantes del círculo dinámico del consumo. Pero no me refiero a una educación jurídica, robusta y dispendiosa que sólo entiendan los abogados que a su buen juicio interpretan las normas para hacerlas valer, me refiero a un sistema creado para nosotros, “la gente del común” que tiene problemas comunes y que lo único que necesitan es que le respondan de forma acertada cuando se le vulneran sus derechos.

“Defendemos”, es una liga de consumidores naciente que entiende esa problemática, que se pone en los zapatos de los consumidores e interpreta sus necesidades a partir de lo básico. Sin enredos, sin trámites dispendiosos y con el sentido común que necesitamos que se le impriman a las normas y leyes que nos cobijan, estos expertos buscan respaldar a los consumidores a partir de los enfoques en donde más se vulneran nuestros derechos; temas de consumidor, telecomunicaciones, datos Personales, publicidad engañosa, temas financieros y los recurrentes inconvenientes con el sistema de salud.

Si a usted por ejemplo, Claro le dejó de prestar el servicio toda una mañana y sólo le “repuso” unos segundos en sus llamadas, o compró sus tiquetes aéreos en “Despegar” porque le informaron que era el “mejor precio garantizado”, o realizó una compra electrónica en LAN y se arrepintió en el tiempo legal y no le respondieron por la reversión de su pago, o le vendieron “el té Rada” para adelgazar y no le hizo ni cosquillas, además de muchos otros casos; usted a partir de este mes va a poder ingresar a www.defendemos.com.co y va a poder adherirse a los miles de colombianos que han tenido estos inconvenientes y con tan solo llenar un formulario, usted podrá decidir hacer parte de una acción de grupo o realizar quejas individuales para otorgarle los beneficios legales a los que usted tendría derecho, por ejemplo, la indemnización económica.

Esta nueva liga de consumidores que se viene fortaleciendo en todos los aspectos técnicos, humanos y legales desde el 11 de junio de 2013 entrará a hacer parte de la defensa constante de los derechos del consumidor en el ámbito nacional en todos los segmentos que tenga competencia. Adicionalmente, y para los que tengan inconvenientes en los establecimientos, a partir del mes de mayo y en tiempo real, podrán realizar las denuncias respectivas si los atienden indebidamente en una clínica o si tienen problemas en un banco o en un centro de atención de empresas de telefonía celular, servicios públicos, agencias de viajes, etc.

Si las empresas vulneran los derechos de sus usuarios no es porque ellas quieran mortificarle su existencia. Recuerde que de la debida prestación de los servicios y en la excelencia y calidad del consumo, el primer responsable de hacer valer los derechos es del que los tiene, en este caso un consumidor, y que mejor, que un consumidor informado.