Martes, 24 de marzo de 2015

Estamos seguros de la trascendencia de considerar a toda persona que se denomina trabajador en toda su dimensión que involucra sus necesidades interiores, su proyección de vida, su pasión por su labor o sea buscar un empleado realmente involucrado con el quehacer de la compañía.

Para lograr lo expuesto, es fundamental que en cada momento se pueda conocer la percepción del trabajador, su entorno laboral, el desarrollo de su gestión y en general todos los aspectos de su vivencia en el trabajo; para lograr lo anterior existen muchas metodologías que abren la real participación del empleado en la organización del dialogo laboral.

En nuestro país podemos aseverar sin lugar dudas que el legislador, el gobierno y los demás entes involucrados se han preocupado por este planteamiento y conocemos por lo tanto, el gran desarrollo que ha tenido el manejo de la convivencia laboral, lo cual se ha elevado a la categoría de obligatoriedad legal a través la prevención y corrección de todas las situaciones que afectan el clima organizacional.

La armonía y felicidad en el ambiente de trabajo es un tema sobre el cual obligatoriamente le corresponde actuar a las organizaciones y es así como con alto grado de satisfacción, he observado como los comités de convivencia a nivel central o regional, los líderes de armonía, de humanidad, de bienestar, etc., desarrollan conservatorios, capacitaciones, informaciones a través de los medios tecnológicos con el fin primordial de escuchar las opiniones de los trabajadores para que las dependencias o departamentos de cada compañía armonicen sus labores en pro de objetivos comunes.

Esta actividad se inició con ley 1010 de 2006 y con las resoluciones posteriores siendo así que las compañías que han cumplido adecuadamente son testigos de los altos beneficios logrados, circunstancia que ha determinado que muchas empresas hayan constituido los CMP (Comités de Mejoramiento Permanente) a través de los cuales se está evaluando continuamente los aspectos que no contribuyen al mejoramiento de la productividad y dentro de ellos se maneja con alta relevancia lo relacionado con el factor humano.

Los participantes en este nuevo modelo de crecimiento de la organización productiva con sus colaboradores laborales está conformada por empleados con carisma para visualizar las situaciones generales, con calidades de líderes en pro del beneficio laboral para lo cual desarrollan diferentes roles para escuchar a sus compañeros de labores de tal manera que permanentemente están logrando información de primera mano detectando con claridad las situaciones altamente favorables para las partes y aquellas que entorpecen el dinamismo para lograr el éxito.

Las gestiones de los CMP las desarrollan en su jornada laboral y manejan una información ágil, clara y oportuna sobre las situaciones detectadas y las soluciones logradas. He conocido que estos comités iniciaron una actividad mensual y la han convertido en semanal dada la satisfacción lograda,.

Mi clara opinión sobre este tema es lo valioso que ha resultado para la vida empresarial, los CMP ya que empleador-empleado se involucran sanamente como partes de tal manera que ambos interiorizan las dos vertientes claves de movilidad diaria; o sea, el ser humano como trabajador positivo y el logro de la permanencia de la compañía con estándares de alta productividad, de tal manera que puedan presentar éxitos comunes.