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Lunes, 19 de enero de 2015

En su momento reconocí que no había asumido posición alguna frente a estos actos de barbarie, reconociendo mi complicidad silenciosa frente a la máxima degradación de las corralejas, caracterizada por el maltrato y la tortura animal. En razón a lo anterior prometí defender la causa animalista.

Sin embargo el día de ayer fuimos sorprendidos con otro acto de la misma naturaleza, marcado por la sevicia y la demencia que se apodera de las turbas enardecidas por el efecto del alcohol los vítores de las hordas y bajo la tranquilidad de la impunidad.

Lo ocurrido en Buenavista (Sucre), nuevamente dentro del marco de las festividades denominadas Corralejas, en donde sin el menor asomo de piedad, dos personajes descuartizaron vivo a un caballo herido y agonizante, frente a la pasividad de los habitantes de la denominada “tierra de paz”, no es más que la confirmación de aquello que todos sabemos, el triunfo de la barbarie, la crueldad y la demencia frente al respeto por la vida.

Si bien el epílogo del video publicado en redes sociales, es el desmembramiento del indefenso animal frente a la impávida mirada de decenas de ciudadanos, no deja de sorprender la complicidad de todos los que participan y festejan la sangrienta fiesta, siendo evidente que ni las autoridades municipales, ni los organizadores de tan cruel fiesta, hicieron algo para evitar el violento repudiable hecho, bajo el pretexto de la comercialización de la carne del masacrado equino.

En aras de mi compromiso con la causa animal, estaré presentado ante la Fiscalía General de la Nación la respectiva denuncia penal en contra del “carnicero” protagonista de tan cruel y bajo episodio, quien ya se encuentra plenamente identificado, siendo ciudadano de la población y habitante de un barrio marginal, de la “Tierra de paz”. Así pues señores Congresistas, es hora de legislar como si fuéramos un país desarrollado y no ser más cómplices de la crueldad animal, permitiendo que bajo el ropaje de la defensa de la tradición y el folclor, ocurran estos impunes actos de barbarie y crueldad animal.

Reitero que es nuestro deber como ciudadanos, exigir la inmediata aplicación de la Ley 84 de 1989, en virtud de la cual se adoptó el Estatuto Nacional de Protección de los Animales, Ley que establece que los animales deben tener en todo el territorio nacional una especial protección contra el sufrimiento y el dolor, y así lograr erradicar y sancionar el maltrato y los actos de crueldad para con los animales. No permitamos que nuestras leyes se conviertan en letra muerta, es hora de defender la vida.

Da tristeza ver el cinismo del Alcalde de turno, Quintiliano Tapias, quien frente a lo sucedido manifestó que estaba viviendo un momento muy feo y que luego de reflexionar decidió que durante el tiempo que esté como alcalde de Buenavista prohibirá esta clase de eventos.

Se le olvida al cínico alcalde, en un irrespeto a la inteligencia, que su periodo como mandatario de este municipio denominado “Tierra de paz”, termina el 31 de diciembre de 2015 y que las corralejas, como es “tradición” y así está establecido, se realizan una vez al año, a principios del mes de enero.

Que este sea el último acto de crueldad animal que quede registrado en video y los ciudadanos de bien actuemos en defensa de la vida y en contra del maltrato animal, comprometámonos con la causa animal, comprometámonos con la vida, no más crueldad animal, no más coches en Cartagena, no más corridas de toros, y por supuesto no más corralejas ni fiestas bravas. No más tradiciones ancestrales que atenten contra el derecho a la vida y el respeto por los animales y nos convierten cada vez más en civilizaciones incivilizadas.

Apreciados lectores, créanme que nos debe preocupar, más que la violencia de la minoría, la permisividad de la mayoría.