Hace un año, en este mismo espacio, presentaba reflexiones serenas sobre el artículo 90 del Estatuto Tributario y las operaciones entre vinculados locales.
Hoy, ante una andanada de medidas improvisadas y hechos geopolíticos recientes, cuesta mantener esa misma calma para iniciar el año. Lo único seguro para el empresario colombiano es la incertidumbre; debe tomar decisiones difíciles sin antecedentes claros que ayuden a ponderar riesgos.
Recurriendo a mi biblioteca, rescato la distinción fundamental que el economista Frank Knight hizo hace poco más de un siglo: mientras el riesgo puede medirse en probabilidades, la incertidumbre corresponde a situaciones no medibles, lo que complejiza su gestión. Knight concluía que las ganancias extraordinarias son fruto de una óptima gestión de la incertidumbre por parte de los emprendedores Aunque concuerdo, ver esta teoría puesta a prueba en el adverso entorno legal y tributario de un año electoral marcado por inestabilidad jurídica, no deja de ser desafiante.
A menudo, las organizaciones ven el área fiscal como cumplimiento rutinario, pero no estratégico. Sin embargo, bajo la óptica de Knight, considero que los directores fiscales que gestionan exitosamente la incertidumbre tributaria generan valor empresarial real. En precios de transferencia, la exigencia para
este año es contundente: se requiere transparencia inteligente y construcción de sustancia económica. No hay recetas mágicas; cada transacción requiere un análisis distintivo. Una forma de lidiar con esto es aplicar ajustes de comparabilidad razonables, demostrando que la volatilidad en resultados obedece a circunstancias extraordinarias y no a manipulación de la base fiscal.
Frente al cumplimiento tributario de 2026, la estrategia debe basarse en:
- Transparencia estratégica: Revelar información que fortalezca la
narrativa económica; la historia importa tanto como los números. - Sustancia documentada: Demostrar racionalidad comercial genuina,
más allá de la conformidad técnica. - Monitoreo activo: Anticipar áreas de cuestionamiento y gestionar
expectativas internas.
Una respuesta global a la incertidumbre: El "Side-By-Side Package"
Precisamente por estos días, el marco inclusivo de la OCDE/G20 ha respondido a esta necesidad de certeza publicando el "Side-By-Side Package" . Este paquete de medidas busca preservar los beneficios del Impuesto Mínimo Global (GMT) aportando mayor estabilidad, simplicidad y certeza.
El documento introduce herramientas vitales para la gestión fiscal multinacional:
1. Simplified ETR Safe Harbour: Un puerto seguro permanente que reduce
sustancialmente la carga de cumplimiento, permitiendo calcular tasa
tributaria efectiva basada en datos contables consolidados con ajustes
mínimos.
2. Sistema Side-by-Side (SbS): Reconoce regímenes tributarios locales
que cumplen objetivos similares al GMT, permitiendo una coexistencia
armónica que mitiga riesgos de doble imposición y nivelación de las
reglas de juego.
3. Incentivos Basados en Sustancia: Protege aquellos incentivos fiscales
que están genuinamente atados a la inversión real y la generación de
empleo.
Mientras el entorno local nos reta con la incertidumbre, la normativa global ofrece nuevos mecanismos de previsibilidad. La tarea del empresario y del asesor en 2026 será utilizar estas herramientas para transformar la complejidad regulatoria en una ventaja competitiva de eficiencia y cumplimiento.
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