27 de enero de 2026
Suscribirse


27 de enero de 2026
Suscribirse
OPINIÓN

Negociación colectiva multinivel: un debate clave para las empresas

27 de enero de 2026

Rocío Lagos Prieto

Socia y Directora Relacionamiento Laboral en López & Asociados
Canal de noticias de Asuntos Legales

La discusión en torno a la negociación colectiva multinivel en Colombia se encuentra aún en desarrollo. El proyecto de decreto que ha puesto el tema en la agenda pública no ha definido de manera definitiva el rumbo del sistema, ni existe certeza sobre su alcance final o su viabilidad jurídica. Con todo, su sola formulación ha sido suficiente para activar debates relevantes en distintos escenarios: al interior de las empresas, en organizaciones sindicales, en espacios académicos y en mesas de análisis jurídico-laboral.

El modelo tradicional de negociación colectiva en Colombia ha estado centrado en la empresa como unidad básica. Ese diseño ha permitido que las condiciones laborales se pacten atendiendo a realidades productivas concretas y a contextos económicos específicos. La discusión sobre esquemas sectoriales introduce, al menos como hipótesis, una lógica distinta, en la que ciertos asuntos podrían empezar a analizarse desde marcos más amplios, con referentes comparativos entre diferentes empresas de un mismo sector o actividad económica.

Este planteamiento ha generado preguntas prácticas que ya circulan en conversaciones internas. ¿Qué tan expuesta está una empresa a comparaciones externas? ¿Cómo se sostienen esquemas diferenciados de beneficios en escenarios de mayor homogeneización? ¿Qué implicaciones tendría una negociación que trascienda el ámbito estrictamente empresarial? Son interrogantes que, incluso si el modelo no se materializa, reflejan preocupaciones legítimas sobre la evolución de las relaciones laborales.

De hecho, en distintos espacios empresariales el debate ya se ha traducido en ejercicios preliminares de diagnóstico. Algunas compañías revisan la consistencia de sus políticas laborales frente a estándares sectoriales; otras evalúan su posición relativa en materia de beneficios, salarios y condiciones extralegales, o analizan la preparación de sus equipos para enfrentar negociaciones más complejas. Sin anticipar escenarios normativos cerrados, estas discusiones evidencian que el tema dejó de ser meramente teórico y comenzó a permear decisiones de gestión.

Reconocer que este debate existe no implica asumir que el cambio sea inminente ni que el marco vigente esté agotado. Tampoco supone anticipar obligaciones que hoy no existen. Sugiere, más bien, la conveniencia de una aproximación preventiva y ordenada, entendida como ejercicio de análisis estratégico y no como reacción apresurada.

Desde esa perspectiva, fortalecer la preparación organizacional resulta razonable. Escenarios de negociación más complejos (si llegaran a materializarse) exigirían mayor coordinación interna, mejor manejo de información y equipos capaces de integrar variables jurídicas, económicas y reputacionales. La anticipación, en este contexto, no es una señal de alarma, sino una herramienta para reducir incertidumbre.

En suma, la negociación colectiva multinivel sigue siendo un asunto en discusión. Precisamente por tratarse de un escenario abierto, abordarlo con análisis, preparación y prudencia institucional puede ser una decisión sensata para las empresas, independientemente de cómo evolucione el debate normativo.

¿Quiere publicar su edicto en línea?

Solo envíe su Edicto o Aviso de Ley, y recibirá la información para su publicación
Comprar ahora
Contáctenos vía WhatsApp

ÚLTIMA EDICIÓN IMPRESA