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Daniel Rojas Castañeda - drojas@larepublica.com.co martes, 26 de mayo de 2020

Disminuir el costo de sus servicios y enfocarse en áreas necesarias en medio de la coyuntura son algunas de las estrategias

No hace mucho tiempo que a Colombia llegó una nueva forma de hacer derecho a través de firmas especializadas conocidas como boutique. Su idea, la cual había sido traída del Viejo Continente, buscaba que se caracterizaran por trabajar en un área específica del derecho: laboral, penal o tributario, entre otros, y por su especial asesoría con cada uno de sus clientes.

Sin embargo, el concepto no se refería al tamaño de la firma y a su facturación sino a su especialidad. “Su objetivo es atender un nicho temático que otras firmas pequeñas o grandes no pueden ofrecer”, explicó Nicolás Lozada, socio en materia de Resolución Electrónica de Disputas y Comercio Internacional de Rincón Cuéllar & Asociados.

Sin embargo, dada la coyuntura actual por la que atraviesan diferentes países debido a la pandemia por el covid-19, muchos se cuestionan la forma en la que seguirán funcionando estas firmas debido a que su especialidad las podría hacer susceptibles de atravesar la misma crisis por la que pasan las empresas, es decir, una falta de fluidez de caja que les lleve a tomar medidas contrarias a sus “ideales”.

Para Felipe Suescún, socio director de la firma Suescún Abogados, la situación actual les permitirá a las firmas boutique revaluar si algunas de sus prácticas están teniendo menos trabajo como resultado de la crisis o si se trata más bien de una consecuencia lógica de que los clientes perciban que la firma no está generando suficiente valor agregado.

Este explicó que “debido a que las grandes firmas cuentan con diversas prácticas, algunas de las cuales se van a ver afectadas y otras no, les permitirá manejar de mejor manera su flujo de caja en comparación con firmas boutique, cuyas prácticas se pudieron ver impactadas negativamente debido a la crisis”, aseguró.

Muchas de las firmas boutique consultadas dijeron tenían características particulares como que cada uno de sus asociados trabaja directamente con los clientes, que se entablan equipos a la medida de las necesidades de los proyectos y su velocidad de respuesta o la permanente búsqueda de la excelencia entre otras.

LOS CONTRASTES

  • Juan David Gutiérrez Socio de Avante Abogados

    “Hay que estar dispuestos a trabajar en áreas nuevas. Para las firmas boutique esto no implica aspirar a ser firmas ‘full service’, sino a construir su ventaja comparativa”.

  • Martín Gustavo Ibarra Presidente de Araújo Ibarra

    “Las crisis crean oportunidades de trabajo y se requerirá el refuerzo de algunas áreas. Por otra parte, anula otras actividades y requerirá el ajuste de estos servicios”.

Pero ante la decisión tomada por el presidente Iván Duque de extender las medidas de aislamiento por coronavirus, hasta el momento, hasta el 31 de mayo, muchas han pensado en adaptarse a las nuevas realidades.

Con el objetivo de mitigar el impacto de la crisis, Asuntos Legales supo que algunas de ellas están pensando en disminuir el costo de sus consultas, en desarrollar nuevas áreas de derecho que estén más en sintonía con la coyuntura actual o, entre su especialidad, hacer que los asociados colaboren más en las consultas que están requiriendo mayor necesidad.

En contraste, el presidente de Araújo Ibarra Consultores, Martín Gustavo Ibarra, expresó que una firma pequeña tiene más agilidad y menor exposición que una grande para acomodarse a las nuevas realidades.

Recomendó que la principal obsesión debe ser mantener la liquidez pues las empresas se quiebran por caja más que por patrimonio. “Hay que vigilar la cartera, facturar anticipos así sean pequeños, dar plazos a los clientes para asegurar el recaudo o pedir plazos a proveedores para ajustar la caja”, explicó Ibarra.

Además, resaltó que algunas de las áreas que van a ser más consultadas son las de: negociación de contratos, insolvencia, restricciones al comercio internacional, aspectos laborales, adquisición de empresas, alianzas estratégicas y el comercio electrónico .

Otras de las alternativas que dieron diferentes firmas fueron las de conformar o mantener un equipo de trabajo robusto para preservar los empleos de abogados y tener la capacidad de oferta para cuando lo necesite o actualizar los conocimientos de cada área de trabajo en relación con los asuntos que involucran a los clientes con las medidas tomadas en el país.

Algunos consideran que la posibilidad de ampliar las áreas de trabajo en las firmas boutique del mercado local produciría que perdieran gran parte de su esencia y de lo que las destaca en el ámbito legal en la actualidad. Uno de ellos es José Fernando Mestre, socio de la firma Mestre Mendieta Penalistas, quien aclaró que la fortaleza de estas firmas es su conocimiento especializado y que pueden perder credibilidad ante sus clientes con esa diversificación.

“En todo caso, aún sin crisis, es usual que firmas boutique de diferentes especialidades se alíen o se agrupen en clústeres para optimizar costos administrativos y tener referencias cruzadas, como es nuestro caso”, dijo el socio de Mestre Mendieta Penalistas.

Cabe recordar que la calidad de las firmas boutiques no se refiere al tamaño del negocio ni al número de abogados que conforman la compañía sino a su saber, por eso, muchas de ellas no aspiran a crecer con base en la incorporación de nuevas áreas de servicio sino para aprovechar ese conocimiento que a veces exigen los clientes.

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