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Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co miércoles, 9 de diciembre de 2020

En el mes de abril, que fue el primero de pleno aislamiento en el país, registró un aumento de 129% en la comisión de estos frente a 2019

Uno de los adagios más populares reza que los delincuentes no descansan, y la migración a la virtualidad por cuenta de la pandemia se convirtió en una ventana de oportunidad para aquellos dedicados a la comisión de delitos por medios informáticos, que con corte al 17 de noviembre registraban un crecimiento de 83% frente a 2019.

Así lo muestran las cifras del sistema Siedco Plus de la Policía Nacional, que indican que desde abril, el primer mes completo de aislamiento obligatorio, este tipo de delitos, conocidos popularmente como informáticos, presentaron un crecimiento de más de 100% en comparación con el mismo mes de 2019 (ver gráfico).

El mes con el aumento más significativo fue abril, con 129%, mientras que el de menor crecimiento, desde el inicio de la pandemia, fue octubre, con 85%. En total, con corte al 17 de noviembre, este año se habían presentado 36.834 delitos cometidos por medios informáticos, en contraste con la cifra de 20.107 que se registraron en el mismo periodo del año anterior.

Esto, explicó el Mayor Camilo Ramírez, jefe del Centro de Capacidades para la Ciberseguridad de Colombia - C4 de la Policía Nacional, obedeció a las medidas de aislamiento decretaras por la expansión del covid-19. “Obligaron a las personas a quedarse en casa y a hacer uso de las tecnologías de la información de manera brusca, muchos desconociendo buenas prácticas para protegerse de los ciberdelincuentes quienes aprovecharon esta situación. Los delitos están migrando al entorno digital”, anotó.

Modalidades que crecieron

Entre todas las modalidades de comisión de delitos por medios informáticos, la que más creció (925%) es la de spam y scam por correos electrónicos. Le siguió, con una variación de 435% la suplantación de sitios web, que pasó de 892 casos en 2019 a 4.776 este año. Cerró el top tres de las más frecuentes la modificación de datos o registros personales, que tuvo un crecimiento de 398% al pasar 136 a 677 casos.

Le siguieron, en su orden: extracción de datos o registros personales (373%), suplantación de identidad por correos ajenos (359%), introducir o extraer del país software malicioso (325%), simulación de app móvil (310%), suplantación de blog (300%), ingeniería social (299%) y captura de tramas de red de computadores (273%).

Modalidades que cayeron

De las modalidades registradas en el sistema Siedco Plus, solamente tres registraron una caída en comparación con 2019: datáfonos (-39%), acceso remoto no autorizado (-37%) y cajeros automáticos (-21%). Estas cifras son consistentes con las medidas de aislamiento, pues por cuenta de la pandemia se verificó un crecimiento del comercio electrónico, que va en detrimento de las transacciones presenciales o de los retiros de efectivo en cajeros.

Delitos denunciados

Es necesario anotar que las anteriores son modalidades de comisión de los denominados popularmente delitos informáticos, sin embargo estos, en el derecho penal, se llaman delitos contra la protección de la información y de los datos, y están tipificados en el artículo 269 del Código Penal. Teniendo presente esa claridad, los tipos penales en los que más crecieron las denuncias fueron: la suplantación en sitios web para capturar datos personales (346%), la interceptación de datos informáticos (204%), la violación de datos personales (151%), la obstaculización ilegítima de sistemas informáticos (123%) y el daño informático (113%).

Esclarecimiento

Si bien queda claro que los delitos cometidos por medios informáticos se dispararon por cuenta del aislamiento, no sucedió lo mismo con la tasa de esclarecimiento de estos. De hecho, ocurrió lo contrario, pues las cifras muestran que con corte al 17 de noviembre se habían realizado 135 capturas por estos delitos. Esta cifra, en comparación con las 231 capturas realizadas en el mismo periodo de 2019, representa una caída de 42%.

Lo anterior, explicó el Mayor Ramírez, obedece a dos factores, que no solo se presentaron en Colombia sino también a nivel global. “En primer lugar, la pandemia ocasionó traumatismos en muchos sectores, entre ellos el judicial y el carcelario, lo que ha generado una dilatación en el desarrollo de actividades en contra de los cibercriminales. En segundo lugar, la complejidad en la investigación de los delitos informáticos, ya que el anonimato en un factor que en muchos casos está presente a favor de los cibercriminales.”, dijo.

En ese último punto, coincidió el experto en derecho penal Camilo Burbano, quien señaló que la investigación de estos delitos es muy compleja, requiere de herramientas sofisticadas, y muchas veces se trata de conductas transnacionales, donde hace falta una mayor cooperación internacional.

LOS CONTRASTES

  • Mayor Camilo RamírezJefe del C-4 de la Policía Nacional

    “Las personas se obligaron a quedarse en casa y hacer uso de las TIC, desconociendo buenas prácticas para protegerse de los ciberdelincuentes”.

  • Camilo BurbanoExperto en derecho penal

    “Como muchos de estos delitos pueden ser transnacionales es necesario avanzar en los tratados internacionales de colaboración para perseguir la criminalidad”.

“Estamos rezagados en la investigación de estas nuevas formas de criminalidad, que están muy en boga. La eficacia de nuestras investigaciones es baja porque estamos en mora, como Estado, de dar más recursos para medios técnicos para la investigación de estos delitos. Además, como muchos pueden ser transnacionales, es necesario avanzar en los tratados internacionales de colaboración para perseguir esta criminalidad”, anotó.

En la misma línea, el penalista Iván Cancino señaló que es necesario reforzar la cooperación internacional para perseguir esos delitos y anotó que para mejorar la eficiencia en la captura de estos delincuentes “hace falta lo mismo que en el resto del aparato de justicia: recursos humanos e inversión en tecnología para que haya más personas dedicadas a perseguir y encontrar a los delincuentes. La Policía hace un gran esfuerzo en este tema; sin embargo, hace falta más inversión, y la Fiscalía presenta también un retraso en este tema”.

Los dos penalistas consultados coincidieron en que la solución para prevenir estos delitos no puede pasar por un aumento de las penas, porque eso sería un populismo punitivo poco efectivo. “A las personas no les importa, al momento de cometer ningún delito, está probado que eso no los desincentiva. Lo que verdaderamente los desalentaría sería que la pena sea efectiva, que pierdan su libertad y perseguir el dinero”, dijo Cancino.

Recomendaciones

Entre las recomendaciones de la Policía Nacional para evitar ser víctima de estos delitos están: tener actualizados los antivirus en los dispositivos electrónicos en los cuales se está realizando las transacciones, no entregar información personal de sus cuentas por llamadas o mensajes, no hacer transacciones en redes wifi públicas y no hacer compras a través de URLs que lleguen por correos electrónicos o por mensajería instantánea.

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