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Sábado, 10 de agosto de 2013

Alcanzar el pleno empleo debe ser uno de los principales objetivos de gobierno en Colombia, pues es un ingrediente esencial en la tarea de lograr la paz y eliminar la pobreza. De esta manera, es un hecho positivo que el desempleo haya mostrado un comportamiento a la baja en los últimos meses, alcanzando un nivel de 9,2% en junio.

No obstante, en el camino hacia aumentar los niveles de empleo, no debemos olvidar que es fundamental la generación de puestos de trabajo de calidad, y en esto aún queda un largo camino por recorrer, si se tiene en cuenta que, en el trimestre marzo-mayo, aproximadamente la mitad de la población ocupada en las 13 áreas metropolitanas se encontraba en condiciones de informalidad (49,5%).

Esto también ha sido reconocido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que si bien en su “Informe sobre el Trabajo en el Mundo 2013” resaltó la disminución de las tasas de desempleo e inactividad en Colombia y Chile durante el período 2007-2012, gracias a un elevado crecimiento económico, a políticas fiscales expansivas ante la crisis, a políticas sociales, y a programas de empleo -recordemos, además, que Chile está próximo a alcanzar el pleno empleo con una tasa de paro que se acerca a su tasa natural-, también llamó la atención sobre la existencia de problemas en lo que respecta a la calidad de los puestos de trabajo.

Bajo este panorama resulta preocupante que los sectores productivos que se caracterizan por generar más empleos de calidad, como el agropecuario y el de la industria manufacturera, estén reduciendo el número de ocupados, como sucedió durante el trimestre abril-junio, período en el que disminuyeron sus empleados en un 4,2% y 2,9% respectivamente.

Más específicamente, en lo corrido del año hasta el mes de mayo, el sector industrial disminuyó el personal ocupado en 1,9% frente al mismo período de 2012, debido a que 30 de las 48 ramas manufactureras redujeron la contratación de empleados, entre ellas: confecciones, maquinaria y aparatos eléctricos, hilatura y tejedura, hierro y acero, y partes y piezas de vehículos.

Otro punto que no debemos dejar de lado es el de las brechas regionales en materia de empleo, ya que aunque se está reduciendo la tasa de desempleo a nivel nacional, algunos departamentos tienen una tasa que alcanza los dos dígitos, este es el caso de Quibdó (18,2% en el trimestre abril-junio), Popayán (16,9%) y Cúcuta (15,5%). Entonces, no solo hace falta incrementar la calidad de los puestos de trabajo, sino también reducir las brechas departamentales en cuanto a absorción de mano de obra, con el fin de tener una dinámica de desarrollo verdaderamente incluyente.

Como lo afirma el Banco Mundial en su reciente “Informe sobre Desarrollo Mundial 2013”, el empleo es la piedra angular del desarrollo económico y social. Por esta razón es que debemos apuntar a alcanzar ese estado ideal de pleno empleo con puestos de trabajo de calidad, mediante el fortalecimiento del sector agropecuario e industrial, el impulso al emprendimiento de nuestros jóvenes y la implementación de políticas que incentiven la contratación a jóvenes sin experiencia previa por parte de las empresas. Este es un imperativo con el objetivo de seguir el camino hacia la eliminación de la pobreza y por supuesto a la paz.

Como lo afirma el Banco Mundial en su reciente “Informe sobre Desarrollo Mundial 2013”, el empleo es la piedra angular del desarrollo económico y social.

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