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Jueves, 4 de diciembre de 2014

Escribo este artículo pensando en el 10 de diciembre día de los derechos humanos, ya que algunos de sus postulados tradicionales están en crisis, reivindicándose nuevas garantías jurídicas de la llamada cuarta generación de derechos, dando lugar a lo que podemos denominar posmodernidad de los derechos humanos.

Es sabido que en la edad media la cultura giraba en torno a un ser divino representado en las distintas creencias de Dios, la modernidad en cambio se centra en el ser humano y en la razón, traducidas a la ciencia y la tecnología.

Uno de los símbolos que refleja este momento es la pintura de Miguel Ángel, “La creación de Adán”, en la Capilla Sixtina, donde se puede ver a Dios Padre, representando el teocentrismo de la época ante el hombre desnudo atraído hacia la Tierra. Podemos interpretar que la desnudez de Adán traduce la llegada del antropocentrismo y de la revolución que la modernidad representa en nuestra cultura.

El descubrimiento característico que marcó la modernidad en la ciencia sucedió en 1682, cuando el científico Halley, basado en cálculos matemáticos, previó que un cometa volvería a aparecer en el cielo de Londres dentro de 76 años, Halley murió en 1742, antes de que se cumpliera su cálculo, pero en 1758 el cometa, que hoy lleva su nombre, volvió a iluminar los cielos de Londres, triunfando la gloria de la razón.

Por este motivo, se pensó en esa época que si la razón es capaz de prever los movimientos de los astros, como demostraron Copérnico, Galileo y Newton, entonces ella podría resolver todos los dramas humanos, poniendo fin al sufrimiento y al hambre, creando un mundo de progreso y garantía de los derechos humanos.

Cinco siglos después el resultado es alarmante, pues según la Food and Agriculture Organization de Naciones Unidas – FAO, ya  somos 7 mil millones de personas en el planeta, de las que la mitad vive por debajo del nivel de pobreza y 852 millones sobreviven con hambre crónica.

Pese a estas reflexiones, todos esperamos que el ejercicio de los derechos humanos conlleve a un desarrollo inclusivo, que permita que el mayor número de seres humanos puedan disfrutar de las garantías que traen las conquistas históricas de los derechos humanos y ellos garanticen una mejor calidad de vida.

Este enfoque de la historia también repercute en la concepción de los derechos humanos, pues la modernidad de los derechos humanos se agota cuando los seres humanos descubrimos que no queremos ser iguales, sino que  luchamos por el derecho a la diversidad humana, que rompa con la homogeneización cultural, lo que he llamado “la posmodernidad de los derechos humanos”.

Por esta razón, han surgido particularismos, rasgos en los que se quieren identificar los movimientos de grupos de especial protección, enfoque diferencial, acciones afirmativas y un fuerte propósito de atacar la discriminación.

La diversidad hoy más que nunca es un elemento configurante de la sociedad,  ésta ha dejado de ser una sociedad con una identidad única, para configurar múltiples formas de participación que deben garantizar los derechos humanos en la posmodernidad. 

De tal suerte, que la inclusión se está constituyendo en un antídoto contra la pobreza y la desigualdad, contra la intolerancia y la discriminación de la sociedad, contra los desajustes asociados a la globalización y está siendo incorporada al discurso de los derechos humanos.

En suma, la homogeneización cultural de los seres humanos, ha llevado a que surjan distintas expresiones culturales que buscan identificarse en medio de la diferencia, rompiendo con el paradigma de la modernidad que buscaba alcanzar la igualdad, entrando así, en la posmodernidad de los derechos humanos que busca garantizar el derecho a la diversidad humana.

En conclusión, en la posmodernidad de los derechos humanos se visibilizan los grupos marginados, se lucha contra la discriminación, se empodera los grupos socialmente excluidos y se generan políticas sociales y económicas inclusivas, que garanticen el fortalecimiento de la democracia y la participación ciudadana.

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