Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

lunes, 16 de noviembre de 2015

Según este informe, un 41% de los abusos eran responsabilidad directa de un familiar, y de igual manera un 40% de los 10.442 casos estudiados por Medicina Legal entre enero y septiembre se presentaban en la propia casa de las víctimas. “Las niñas entre los 10 y 14 años siguen siendo las principales víctimas. Por cada cinco niñas agredidas sexualmente en nuestro país se registra un niño vulnerado por este delito”, indicó en su momento este documento.

La cifra en 2015 hasta agosto era más aterradora aún, el primer semestre de este año fueron denunciados 12.612 casos; 2.170 más que los reportados durante el 2014, es decir 52 personas menores abusadas sexualmente al día en el país.

Los anteriores son los casos alarmantes que valientemente denuncian las víctimas y los acudientes que les creen, la cifra por no denuncias se opinaría que es mayor a la del mismo reporte, el cual pareciera no tener demostraciones suficientes para que nuestra legislatura tome cartas en el asunto de una forma menos interpretativa y enredada y procediera sin condiciones a incrementar las penas de forma considerable, ojalá infinitas. Mientras los más vulnerables son abusados y no se definen significativos incrementos para el marco condenable de estas penas, hay casas incluso en las que no creen las versiones de estas pequeñas víctimas las cuales sin entenderlo, tienen que convivir en silencio con el estremecedor y enfermizo suceso de ser abordados, engañados y violentados de forma recurrente.

Según las nuevas cifras emitidas por Medicina Legal, cada 60 minutos, 4 niños o niñas caen en las desdichadas manos de algún violador infame que acaba literalmente con la inocencia, psicología, amor propio y razonamiento de una vida inocente. A pesar de estas cifras, hay personas preparadas, credos y segmentos ideológicos y políticos que aún se oponen a que estos niños puedan tener un futuro más digno y decente en otras casas, sin importar las preferencias humanas entre las parejas que constituyen esa familia.

Entidades como Bienestar Familiar y casas y guarderías de adopción en muchos casos, ya no tienen la forma de mantener, trabajar psicológicamente y recuperar la autoestima de un pequeño abusado, sin embargo, sin razón alguna, simplemente por generar una coherencia infundada de un dogma, muchos promisorios representantes de comunidades, academia y credos en general, se oponen abiertamente a brindarle una mejor oportunidad de vida a niños que en algunos casos, son incluso ultrajados por representantes de esos mismos postulados.

Muchos esperan en silencio que las penas a los violadores se incrementen, otros justifican la legislación promulgando enredos jurídicos caprichosos para no hacerlo. Lo importante es que usted y yo amigo lector, que no tomamos decisiones inmediatas que reformen integralmente las normas del país, nos preocupemos desde ya, a ser serios y no oponernos a una coyuntura social a favor de los más vulnerables, los que de una u otra forma, van a suceder a nuestras generaciones, las mismas que algún día, posiblemente nos reclamen los errores de no haber sido solidarios. 

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.