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Xiomara Mera lunes, 8 de agosto de 2016

Esta vez, la derrota corrió por cuenta de Colombina, ya que la Delegatura de Signos Distintivos decidió conceder  a Aldor el registro de la marca Snaxx para distinguir productos relacionados con pastelería y confitería, estipulados en la clase 30 de la Clasificación Internacional Niza.

Dentro del proceso Colombina había fundado su oposición en la posibilidad de que el signo solicitado fuera objeto de confusiones con sus marcas previamente registradas Snacky Colombina y Max.

 Sin embargo, la directora de la Delegatura de Signos Distintivos,  de signos distintivos de la SIC  María José Lamus,  respondió que “el signo requerido, Snaxx (nominativo), es derivativo de la marca previamente registrada, Snaxx (nominativa), cuyo titular es la misma sociedad solicitante”. Con lo anterior, decidió conceder el registro para los productos específicos de pastelería, confitería, hechos a base de cereal y panecillos.

Álvaro Correa, socio de la firma Baker & McKenzie, explicó que “en el caso de la solicitud de registro para Snaxx contra la cual Colombina promovió oposición con apoyo en las marcas Snacky y Max, más allá de la similitud de los signos, la Superindustria dio énfasis al hecho que las marcas ya están coexistiendo en el registro”.

Es decir,  en efecto, la marca Snaxx ya era  propiedad de Comestible Aldor para amparar una amplia gama de productos de la clase 30 y en este caso, Comestibles Aldor solicitó un nuevo registro para Snaxx amparando unos productos muy específicos dentro de dicha clase.

Correa agregó que “la pretensión de Comestibles Aldor tiene todo sentido si consideramos que bajo las actuales parámetros de la SIC, los registros de marcas deben amparar los productos específicos para los cuales se usa o pretende usar la marca”.

AL  se comunicó  con Luz Helena Adarve, apoderada de la empresa Colombina, quien explicó que no estaba autorizada para dar declaraciones acerca del caso.

Aunque el mercado de las dos empresas es prácticamente el mismo y la cifra de sus ventas son parecidas , la disputa por el reconocimiento y la exclusividad de sus marcas han hecho que sus enfrentamientos sean comunes. Por ahora queda esperar si Colombina decide seguir la batalla marcaria, apelando la decisión ante la Delegatura para la Propiedad Industrial de la SIC.

Antecedentes

Colombina y Comestibles Aldor se han enfrentado en varias ocasiones por el registro de marcas, diseños y lemas, en otra oportunidad la contienda fue por el registro de la marca Bumba de Aldor, nombre que para Colombina era confundible con Bon Bon Bum. Esta vez la batalla la ganó la primera empresa, al igual que en 2005 cuando se enfrentaron por el registro de la marca Tridimensional Exhibidor de Chupetas.

La opinión

Alvaro Correa
Socio de Baker & McKenzie 
“La pretensión de comestibles Aldor tiene todo sentido si consideramos que bajo las actuales parámetros de la Superintendencia los registros de marcas deben amparar los productos específicos”.

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