Cristina Moure Vieco Miércoles, 16 de mayo de 2012

El arbitraje de inversión surgió como una forma imparcial, ideada para dotar a los inversionistas de un mecanismo directo para demandar a los estados en los cuales tengan inversiones, en caso de que éstos incumplieran compromisos adquiridos relacionados con la protección de inversiones realizadas, que usualmente están incorporadas en acuerdos bilaterales de inversión, y en capítulos, incluidos en tratados de libre comercio.

El arbitraje de inversión surgió como una forma imparcial, ideada para dotar a los inversionistas de un mecanismo directo para demandar a los estados en los cuales tengan inversiones, en caso de que éstos incumplieran compromisos adquiridos relacionados con la protección de inversiones realizadas, que usualmente están incorporadas en acuerdos bilaterales de inversión, y en capítulos, incluidos en tratados de libre comercio.

Uno de los centros más prestigiosos en la resolución de controversias sobre inversión, entre países y nacionales de otros países, es el CIADl (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones). Para que una controversia sea resuelta de conformidad con las reglas de dicho centro, algunos requisitos deben cumplirse en cuanto a las partes y al tipo de inversión. Dichos requisitos parecen no tener mayor dificultad, no obstante, deben validarse en cada caso concreto, teniendo en cuenta las definiciones establecidas dentro del convenio del CIADI y la doctrina creada en casos anteriores, resueltos bajo las normas de dicho centro, sin dejar de lado la forma en que tales requisitos han sido definidos dentro de los tratados bilaterales de inversión, y capítulos dentro de tratados de libre comercio.

Colombia se ha alineado con esta tendencia, al formar parte del convenio del CIADI e incluir – en la mayoría de los tratados sobre temas de protección a la inversión – cláusulas referentes a la resolución de controversias ante el CIADI. A la fecha Colombia no ha sido parte de procesos de arbitraje de inversión, lo cual refleja que se han honrado los compromisos sobre protección de inversiones extranjeras. Sin embargo, no resulta claro si el país cuenta con la preparación suficiente para los retos que implica.

Este tipo de arbitraje resulta de vital importancia para incentivar los procesos de inversión extranjera en países en vías de desarrollo   con el fin de ofrecer a los inversionistas internacionales, por una parte, un procedimiento imparcial ajeno a las cortes del país en el cual están efectuando la inversión, foro en el cual dicho estado termina actuando como juez y parte; y por la otra, un mecanismo que puede ser adelantado directamente por el inversionista sin requerir que su propio estado intervenga.   

La selección del CIADI, como centro para solucionar controversias relacionadas con inversiones internacionales, resulta adecuada, teniendo en cuenta que se trata de un tema que requiere experiencia y conocimiento especializado, y tanto ell CIADI, como  los árbitros que forman parte de sus listas, tienen el grado de especialización requerido.  

A pesar de la alineación de Colombia con la tendencia internacional, es necesario procurar mejoras para atender la falta de experiencia que existe en el país sobre el tema de arbitraje de inversión. Colombia no cuenta con experiencia en participación de este tipo de tribunales ante el CIADI, en calidad de parte, de manera que además de los avances regulatorios, ya implementados desde hace algunos años, se hace necesario ahora propender por la capacitación y estudio de estos temas, y fomentar el conocimiento por parte de los funcionarios e instituciones de los tratados y capítulos de protección a la inversión, para evitar violaciones a los compromisos adquiridos que puedan implicar sanciones cuantiosas, tal como ha ocurrido en otros países de América Latina.     

No obstante, desde hace varios años son evidentes los esfuerzos por lograr avances normativos e institucionales en esta materia. Por ejemplo, el pasado mes de noviembre de 2011, el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá suscribió una alianza con el CIADI, quedando el primero facultado para resolver controversias sobre arbitraje internacional de inversión bajo las reglas del CIADI. Esta alianza representa la posibilidad de tener dentro del territorio nacional este tipo de procesos y una gran ventaja para inversionistas involucrados en controversias de dicha naturaleza, ya que reduce los costos asociados con el procedimiento arbitral.