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El Colombiano miércoles, 6 de agosto de 2014

El clamor al Gobierno y las Farc para concretar acuerdos que eviten más víctimas, como el cese el fuego, y más celeridad para negociar el fin del conflicto y revelar la verdad podría tener respuestas en el próximo ciclo de negociaciones en La Habana.

Mientras en Cali terminaron tres días de un foro cargado de reclamos de más voluntad de la guerrilla y el Estado para reconocer a las víctimas y polémica por la exclusión de población afectada, en Cuba las delegaciones negociadoras fijaban medidas para recibir a sus representantes sin “discriminación alguna”. Pero es el anuncio del Gobierno y las Farc de adelantar la discusión del fin del conflicto el que le da un nuevo aire a las negociaciones, tras semanas de tensión y críticas por la escalada de ataques y violencia de la guerrilla en varias regiones del país.

El mecanismo escogido es una subcomisión que iniciará conversaciones el 22 de agosto para empezar a tratar la terminación del conflicto, que incluye temas complejos para la negociación como el cese el fuego y la dejación de armas. “Esta subcomisión iniciará revisando y analizando buenas prácticas nacionales e internacionales en la materia en la materia. La subcomisión estará conformada por hasta 10 miembros de cada delegación, que establecerán un cronograma de trabajo”, indicaron las delegaciones desde Cuba en un comunicado conjunto. El hecho de abordar de forma paralela la meta suprema de fin del conflicto y el tema de víctimas podría acelerar las negociaciones, según León Valencia, analista del conflicto. Para el director de la Fundación Paz y Reconciliación, “es un mensaje positivo para retomar el camino porque ambas partes cumplen con el compromiso previo a elecciones de acelerar el proceso y en las últimas semanas la escalada de ataques había creado desconcierto y desconfianza frente a los diálogos”.

Víctimas sin discriminación
El tema clave de las víctimas también es citado en el comunicado conjunto, que señala “reiteramos la importancia de escuchar a las víctimas de todo el universo de violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario”.

Lo anterior ratifica que desde la mesa de diálogos se serán reconocidas, incluso, las víctimas no organizadas y las combatientes, como los integrantes de la Fuerza Pública. Además, Gobierno y Farc reconocen que “las delegaciones que vengan a Cuba no representan en su totalidad a los millones de víctimas del conflicto”. Pero la guerrilla insistió en que “los insurgentes prisioneros no deben ser excluidos por su condición de rebeldes, independientemente de que se encuentren privados de la libertad”.

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