Bloomberg Lunes, 1 de mayo de 2017

El anuncio intensifica la pelea entre la compañía de tecnología más grande del mundo, que cotiza en bolsa, y uno de los principales proveedores de componentes de su producto más importante. Ambos han intercambiado acusaciones de mentir, amenazar e intentar crear un monopolio ilegal. Su pelea implica miles de millones de dólares en ingresos por licencias de tecnología que, si son permanentemente cortadas o reducidas, podrían dañar la principal fuente de ganancias de Qualcomm e impulsar los márgenes de Apple.

Apple dijo a Qualcomm que dejará de pagar los ingresos de licencias a los fabricantes de contrato del iPhone, el mecanismo con el que le ha pagado al fabricante de chips desde que debutó el smartphone más vendido en 2007, informó la compañía en San Diego, California. 

Qualcomm por lo tanto está retirando cualquier suposición de que conseguirá esas comisiones de su pronóstico para el período actual. Apple no tiene una licencia directa con Qualcomm, a diferencia de otros fabricantes de teléfonos.

“Hemos estado tratando de llegar a un acuerdo de licencia con Qualcomm por más de cinco años, pero se han negado a negociar términos justos”, dijo Apple. “Sin una tasa acordada para determinar cuánto se debe, hemos suspendido los pagos hasta nueva orden del tribunal”, agregó. 

Para Qualcomm, la decisión de Apple es una nueva infracción de sus acuerdos legales con los fabricantes de contrato del iPhone, que también fabrican dispositivos para otras compañías. Esos acuerdos son anteriores a la entrada de Apple al mercado de telefonía y todavía son legalmente aplicables.