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Libardo Bueno viernes, 12 de octubre de 2012

El auge de los Tratados de Libre Comercio, la crisis en las economías desarrolladas y las facilidades de crecimiento que se encuentran en los Mercados de Rápido Crecimiento han estimulado los planes de expansión y crecimiento de importantes industrias que buscan empresas aliadas en el sector para ingresar a los mercados locales.

Ingresar de la mano de un aliado o filial permite tener un conocimiento del mercado, posicionamiento, credibilidad, clientes activos y potenciales, y una planta de colaboradores que probablemente lo sigan acompañando. Sin embargo, mantener un control de las inversiones de la empresa, el cumplimiento de sus labores y metas, así como de la administración de los recursos, requiere de un Plan de Auditoría Interna que permita realizar un análisis estructural que bien puede definir el éxito o fracaso de la apuesta de crecimiento.

“Los Comités de Auditoría y en especial el Director Ejecutivo de Auditoría (CAE por sus siglas en inglés) tienen el reto de ampliar su concepto de auditoría más allá del cumplimiento de las labores en un tiempo determinado. El ritmo acelerado de los negocios requiere que el CAE sea ahora un monitor a bordo de negocios clave capaz de formular recomendaciones para mejorar el rendimiento de procesos de negocio. El Director Ejecutivo de Auditoría está llamado a ser un Asesor Estratégico más allá que un veedor” agrega Libardo Bueno, Socio de Advisory de Ernst & Young Colombia.

Por eso, Ernst & Young en su documento ‘Piense más allá de su Plan de Auditoría’ afirma que la prioridad para los Directores Ejecutivos de Auditoría es realizar una evaluación de riesgos en toda la empresa a partir del cual es posible elaborar un plan de auditoría interna que debe ser adoptado de manera gradual junto con un importante trabajo pedagógico dentro de la organización.

Al respecto, Libardo Bueno enfatiza que “la estrategia de auditoría interna no puede ser un eslabón suelto, para mejores resultados ésta también debe estar alineada con los objetivos y el horizonte temporal de la estrategia general de la empresa”

1. ¿Cuál es el problema?

A través de sondeos a sus clientes, Ernst & Young ha encontrado que aunque los Directores Ejecutivos de Auditoría tienen una estrategia para la función de auditoría interna, la mayoría no se alinea con la estrategia de negocio ni con los objetivos comerciales de la organización, por lo que hay un gran abismo entre estas dos áreas clave para el éxito de las empresas.

Pero cuidado, muchos de los nuevos directores ejecutivos de auditoría al enfocarse en una reestructuración, a menudo pierden el enfoque a largo plazo y se distraen en las peticiones de las partes interesadas para centrarse sólo en los controles financieros, en los SOX o, dependiendo de la industria, la avalancha de nuevas regulaciones.

Para crear valor y maximizar la relevancia de la organización, los CAE  deben comprender las iniciativas estratégicas de la organización para desarrollar una auditoría interna alineada con el plan estratégico que contiene las prioridades de negocio de la organización.

Es por esto que el Socio de Advisory de Ernst & Young Colombia aclara que “desarrollar un plan de auditoría basado en lo que siempre se ha hecho en el pasado significa que se puede estar dejando de gestionar los riesgos más importantes y relevantes. También significa que la función no puede anticipar ante los problemas y riesgos emergentes propios de cada coyuntura”.
 

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