Colprensa

Colprensa Domingo, 4 de septiembre de 2016

En ese sentido, Martínez citó el último informe de las Naciones Unidas que señala que en 2012 había 47.788 hectáreas de cultivos que aumentaron un 39% a casi 96.084, especialmente en Cauca, Caquetá, Nariño, Putumayo. 

“Esta circunstancia pone de presente el gravísimo riesgo de que, como resultado de la desmovilización acordada en el proceso de paz, se dé inicio a una nueva perturbación del orden público en esos territorios, resultado de la lucha de otros actores armados ilegales por cooptar las zonas de normalización, lo que ya empieza a evidenciarse”, dice la carta.

En el documento de siete páginas, Martínez Neira dice que la erradicación manual no ha podido ejecutarse con éxito en el 2015 ya que solo se intervinieron 14.267 hectáreas. Esto, en parte, por el aumento de las movilizaciones campesinas, la existencia de minas antipersona y la disminución de los grupos de erradicación.

Entre los argumentos de Martínez Neira está además el supuesto aumento en la capacidad de producir cocaína, pasando de 4.3 toneladas en el 2000 a 6.72 por cada 1.000 hectáreas de cultivos existente.

En el Consejo Nacional de Estupefacientes tienen silla además de Minjusticia, el Ministerio de Salud, la Policía Nacional y el Procurador General de la Nación.

Luis Gilberto Murillo, ministro de Ambiente, no tarde en contestar y señaló que “es importante abrir nuevamente el debate sobre las estrategias para la erradicación de los cultivos ilícitos, sin embargo no estamos de acuerdo con volver al pasado. Hemos sido enfáticos y lo más técnicos posible sobre las consecuencias de la fumigación aérea. Estamos de acuerdo en que su uso controlado es posible, pero  acompañado de erradicación manual”.

Murillo insistió en que el país tiene que buscar la forma de innovar en cuanto a la erradicación de cultivos ilícitos, en donde las comunidades locales lideren procesos sostenibles y desarrollo alternativo a la práctica.

Por su parte, según información de Caracol Radio, el ministro de Justicia, Jorge Eduardo Londoño, manifestó que “de entrada hay que plantear la posición del Ministerio de Justicia y es que no estamos de acuerdo. En 2007 se asperjó de forma aérea con mucha intensidad y fue el año que más cultivos ilícitos hubo. La aspersión aérea no soluciona nada”, y agregó que “la Corte Constitucional, en una de sus sentencias fue clara, en que por el principio de precaución no era posible este tipo de aspersión. Y el Ministerio de Justicia también ha sido claro: no estamos de acuerdo”.