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Natalia Arteaga - narteaga@larepublica.com.co sábado, 15 de marzo de 2014

La globalización económica ha traído consigo una importancia inusitada para las marcas gracias a la entrada en vigencia de diferentes tratados de libre comercio. El mundo de los famosos no es una excepción, puesto que se ha vuelto una moda la protección de sus nombres.

En Colombia, Juanes, Shakira y Carlos Vives han impuesto una tendencia y es que entre ellos se han registrado 30 marcas. El top 10 de artistas nacionales tiene 75 beneficios concedidos por la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC.

Los perfumes, la ropa y las maquinas para hacer ejercicio, están entre las categorías más solicitadas por los famosos que pretenden evitar con este trámite, que terceros se aprovechen de la recordación que tienen sus nombres, al involucrarlos directamente y sin autorización en productos o servicios con los que no tienen vínculos.

Otros, también lo hacen pensando en los ingresos extra que, a futuro, el registro podría traerles a sus cuentas bancarias.

Dentro del top 10 de los más preocupados por ‘blindar’ sus marcas, se destacan: Juanes, el paisa que está estrenando nueva producción, se encuentra registrado en 11 clases ante la SIC, 3,5,9,14,15,16,18, 25, 28,29 y 30 (ver infografía). Todas ellas hacen parte de la clasificación internacional de Niza y están relacionadas con instrumentos musicales, ropa, joyería, productos comestibles, juegos de mesa y piezas de arte.

Pisándole los talones en el ranking está Shakira con 10 registros. En seis de ellos, la barranquillera se blinda igual que Juanes y también se apunta en servicios de belleza y entretenimiento.

El tercero es Carlos Vives. El cantante tiene nueve registros marcarios, cinco de ellos están en productos como jabones, perfumería e instrumentos musicales, y tres más en servicios de entretenimiento y tecnología.

Las siete casillas restantes en el conteo las ocupan, el maestro del arte Fernando Botero, que tiene su signo registrado en ocho categorías.

Otros dos, que cuentan con el mismo número que el artista son la exreina Paola Turbay y el campeón de la Cart Juan Pablo Montoya.

En la séptima y octava posición se encuentran la empresaria y modelo Natalia París y al astro del fútbol nacional Carlos ‘el Pibe’ Valderrama. El último inició el trámite ante la SIC, después de que una persona natural intentara registrar la marca ‘Pibe’en Argentina. El exvolante y capitán de la Selección Colombia, presentó una oposición, en compañía de su abogado Guillermo Navarro Romero, de Muñoz Abogados, y ganó el pleito.

‘El Pibe’ no es el único ‘crack’ del deporte rey que ha enfrentando una disputa legal a causa de un tercero que quiere ‘sacarle el jugo’ al éxito de su nombre; y a mediados del año pasado, Radamel Falcao García, el jugador más caro en la historia del fútbol colombiano (con un valor de US$80 millones, según el portal especializado Transfermarket), solicitó cuatro registros de su signo en las clases 28,30,32 y 41, para evitar que una empresa vallecaucana de camisetas deportivas se registrara como ‘Falcao’. El ‘tigre’ es el último del ranking.

Antes que él, en la novena casilla está la presentadora de farándula Carolina Cruz. La ‘novia de Colombia’ tiene cinco registros. Todos son de productos de belleza, perfumes y accesorios.

Según Laura Rojas, abogada especialista en temas de marcas, patentes y competencia desleal, más que por protección, los famosos registran sus nombres porque están pensando en hacer negocios a futuro. “Si una figura pública decide lanzar alguna línea de productos de perfumería, ropa, o calzado, no necesitará invertir mayores recursos en temas de publicidad, pues la recordación que ya tiene entre el público seguramente catapultará las ventas y aceptación de la marca”.

Rojas, pone de ejemplo a Carolina Cruz y asegura que ella entregó su marca a varias empresas para que explotaran su reconocimiento lanzando productos directamente relacionados con su sello e imagen.

Frente a esto, Felipe Carreño, apoderado de la modelo, dice que la presentadora tiene hasta el momento, un contrato de exclusividad con Calzatodo, firma que ha sacado una línea femenina con el nombre de la artista. Además considera que “los artistas tienen dentro de su patrimonio, activos intangibles como la imagen que son potenciales para convertirse en marcas que puedan distinguir productos y servicios que generen rentabilidad a futuro”.

Para Juan Carlos Martínez, docente de propiedad industrial de la Universidad de la Sabana, los famosos registran sus signos para evitar que terceros no autorizados utilicen su notoriedad. “La cuestión es que los famosos han consolidado su carrera y haciendo el trámite ante la SIC, se ‘curan en salud’ para que personas inescrupulosas le den usos parasitarios a sus signos”.

La solicitud de marca de servicios o productos por una clase cuesta $773.000. Por cada clase adicional en la que se quiera inscribir, deberá pagar $386.000.

Las opiniones

Laura Rojas
Abogada especialista en temas de marcas y patentes

“Más que por protección, los famosos registran sus marcas pensando en negocios a futuro. Si deciden lanzar alguna línea de productos o servicios, no necesitarán invertir en publicidad, pues la recordación que ya tienen en el público seguramente catapultará las ventas y aceptación de la marca”.

Felipe Carreño
Apoderado de Carolina Cruz y otras celebridades

“Las celebridades tienen dentro de su patrimonio activos intangibles como su imagen, voz y nombre, que son potenciales marcas para distinguir productos y servicios en el mercado. Hoy en día los artistas más estructurados se preocupan por hacer empresa y por proteger estos beneficios”.

Juan Carlos Martínez
Docente de propiedad intelectual de la Sabana

“Ellos registran sus marcas para evitar que terceros no autorizados utilicen sus nombres y reputación.La cuestión es que los famosos han consolidado su carrera y haciendo el trámite ante la SIC, se ‘curan en salud’ para que no se le den usos parasitarios a sus signos”.

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