Geraldine Romero - gromero@larepublica.com.co Lunes, 9 de febrero de 2015

Cosméticos Vogue no pudo evitar el registro de la marca Vogue solicitada por Advance Magazine Publishers, una compañía que hace parte de las carteras de revistas más reconocidas en la industria, incluyendo la moda Vogue, Wired y Condé Nast Traveller.

Vogue fue solicitada por la sociedad para distinguir servicios de entretenimiento: organización de fiestas, eventos artísticos, conciertos en vivo, presentación de espectáculos, reproducción de música, y otros productos comprendidos en la clase 41 de la clasificación Internacional de Niza.

Además de servicios de suministro de alimentos, bebidas en restaurantes, bares y clubes nocturnos comprendidos en la clase 43 de a clasificación Internacional de Niza.

La historia empezó en abril del año pasado cuando tras la solicitud de la empresa internacional ante la Dirección de signos distintivos de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) le fue aceptado el registro de la marca Vogue que ya pertenecía a los cosméticos con el mismo nombre.

Ante esto, la empresa, con marcas tan reconocidas como Jolie, mediante un recurso de apelación argumentó que su marca era de fantasía y por lo tanto no debía estar en manos de diversos titulares, pues el consumidor podía incurrir en un riesgo de confusión y en adición que el signo era idéntico al previamente registrado.

La SIC, por su parte, afirmó que las semejanzas presentadas entre las marcas, no se pueden confundir en el mercado porque los servicios y productos son diferentes, no se complementan y no comparten la misma finalidad.

De esta forma la entidad señalo que “se advierte que no existe una conexión competitiva, toda vez que no solo pertenecen a diferentes clases del nomenclador internacional, sino que difieren en cuanto a su naturaleza y finalidad, sin compartir así canales de comercialización y medios de publicidad. Esto atendiendo a que es poco probable que un consumidor que busca servicios de alimentación, restaurantes o bares llegue a confundirlos con productos cosméticos o farmacéuticos”.

Además, la entidad sostuvo que la estructura económica es diferente, van dirigidos a un tipo de público distinto, al satisfacer necesidades que son ajenas ente las dos empresas y de acuerdo con lo anterior la Dirección expresó que las dos marcas podían coexistir en el mercado sin generar riesgo de asociación.

Eduardo Varela, abogado de Cavelier abogados, señaló que la decisión de la SIC fue correcta, ya que la marca Vogue de Advance Magazine Publishers fue solicitada en este expediente para identificar “servicios de entretenimiento en clubes nocturnos”, y no para asuntos con temáticas de moda. “Ni el más ingenuo de los consumidores pensaría que un club nocturno que se llama Vogue tiene una relación con los cosméticos que también se llaman Vogue”, agregó. La implicación que el registro de esta marca afecte a Cosméticos Vogue es casi nula. Aún teniendo en cuenta que la compañía Advance Magazine Publishers tiene la revista Vogue para temas de moda , pues esto no tiene intervención alguna “porque Vogue (la revista de fama mundial) ya tiene su marca registrada para revistas y otros productos relacionados, y coexiste con los cosméticos Vogue desde hace mucho tiempo”.

Varela concluyó que los errores que se cometen cuando se enfrenta un pleito de marcas es creer que si dos signos son iguales, inmediatamente debe ser negada y que esto no debe ser así.

Las opiniones

Eduardo Varela
Cavelier abogados

“Uno de los principales errores que cometen los abogados de marcas es pensar que si dos signos son idénticos (Vogue y Vogue) inmediatamente existirá confusión entre los consumidores, y eso no es cierto. Hay que tener en cuenta los productos y servicios”.