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Natalia Arteaga - narteaga@larepublica.com.co martes, 25 de marzo de 2014

El sello de feminidad y estilo que lleva imprimiéndole al ropero de la mujer colombiana la marca Studio F, no solo ha logrado seducir el gusto de las más sofisticadas, sino que también ha tentado a terceros nacionales e internacionales, que en 56 oportunidades han intentado apropiarse de forma indebida de la notoriedad que ha conseguido el signo caleño en más de ocho países latinoamericanos.

En el territorio nacional y en menos de cinco años intentaron registrase ante la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, seis signos que han querido ‘sacarle jugo’ al grupo que recibió en 2013 el premio Mérito Exportador entregado por Adicomex, por generar cerca de 6.500 nuevas ocupaciones en el país.

El ‘round’ marcario más reciente lo tuvo con ‘SF Secreto Femenino’ que solicitó ante el ente dos registros en las clases 25 y 35 de niza (en la última se encuentra Studio F).

Edith Teresa Guillin, propietaria del registro, quiso llevar la disputa hasta segunda instancia y sin embargo no consiguió su cometido. Pese a la insistencia de Guillin, la SIC encontró válida la oposición que realizó la firma jurídica Sergio Cabrera Abogados en representación de STF Group, empresa propietaria de la marca Studio F.

La firma argumentó que las marcas eran susceptibles de confusión en el mercado, en especial porque le apuntaban al mismo público y ofrecían los mismos productos.

Entre los otros casos que le han ‘hecho el intento’ a la marca vallecaucana con sede matriz en Acopi, hay nombres como ‘City Studio Wear’, ‘Franki Stella Studio Jeans FS’, ‘FF’ e incluso, una solicitud idéntica ‘Studio F’.

Dicho intento de reproducción fue negado por la SIC en 2008 y en menos de dos años, el grupo Sergio Cabrera, en cabeza del abogado Sergio Cabrera, enfrentó el mismo pleito, pero esta vez en Argentina. En 2010, Freddy Mamani Colque, intentó hacer otro registro exacto (Studio F) en el país gaucho, pero este, fue negado debido a la notoriedad internacional de la que goza la marca.

Aunque la situación en Colombia y Argentina dio de qué hablar, en Venezuela las cosas son aún más preocupantes, según Cabrera. “En ese país hay desde 2003 y hasta la fecha, un total de 49 intentos de reproducción del signo nacional. La cantidad de oposiciones que hemos tenido que presentar a los registros, demuestran la falta de seguridad jurídica que se vive la República Bolivariana”.

De los casi 50 casos presentados en el vecino país, 23 han sido ganados por la organización colombiana y los 26 restantes se encuentran en proceso ante el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual, Sapi. Entre el grupo de los 23 signos a los que no se les ha concedido la solicitud, hay nombres como: ‘Studio.5’, ‘Kn. Studio’, ‘Studio Efe’, ‘Studio E’, ‘Studio STF’, ‘Sstudio F’, ‘Studio Fever’, ‘Studio Farainur’ y más de siete intentos de personas naturales que decidieron arriesgarse, como en los dos casos anteriores, a pedir el signo idéntico, propiedad de STF Group.

‘Studio F Aleisa’, ‘Studio Ed´Mon’, ‘Studio H’, ‘Studio Fer’, ‘Stilo Femenine STF’ y ‘Studio F.F’m, son algunas de las peticiones para las que aún el Sapi , no ha definido la situación.

Según Jesús Méndez, abogado especialista en propiedad intelectual, las situaciones pudieron ser ocasionadas por la debilidad de la palabra ‘studio’ , que no tiene suficiente distintividad, debido a la cantidad de marcas que hay en el mercado utilizando este término. El experto pone de ejemplo a una marca que representa, Studio Army, para ser más preciso en su explicación de ‘debilidad’.

“Que sea una palabra tan conocida hace que no sea susceptible a un solo dueño, varios empresarios podrían hacer uso de ella. Cabe aclarar que cuando se quiere imitar el nombre de manera exacta sí se debe proteger la notoriedad de la firma femenina”.

Las opiniones

Sergio Cabrera
Abogado de Sergio Cabrera y apoderado de Studio F

“Los casos más graves de reproducción los hemos enfrentado en Venezuela que desde 2003 y hasta la fecha lleva un total de 49 intentos de reproducción. De ese número hemos logrado que la Sapi falle a nuestro favor. Hay otros en proceso”.

Jesús Mendez
Abogado de propiedad intelectual

“Que sea una palabra tan conocida hace que no sea susceptible a un solo dueño, varios empresarios podrían hacer uso de ella. Cabe aclarar que cuando se quiere imitar el nombre de manera exacta sí se debe proteger la notoriedad de la firma femenina”.

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