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Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co sábado, 7 de septiembre de 2019

Compañía dijo que su modelo de negocio es de una economía colaborativa

Luego de que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), asegurara que Rappi no es una plataforma de intermediación para compra de productos y servicios, sino un comercio electrónico y abriera un pliego de cargos por el número de quejas de sus usuarios, Andrés Barreto, quien está a la cabeza de la entidad, aseguró en La FM que la compañía debería entregar facturas a sus usuarios y asegurarse que sus vueltas sean dadas en dinero en efectivo y no en Rappicréditos.

Ante ello, Juan Sebastián Rozo, director de policy de Rappi para la región Andina, explicó que “estamos abiertos a acatar las peticiones de las autoridades, pero deben tener en cuenta que nuestro modelo de negocio no se puede encasillar en uno previamente existente, esto es una nueva economía colaborativa y por esto, deben estudiar los impactos negativos no solo para nosotros sino para todos los emprendimientos en el país”.

Cabe resaltar que la SIC afirmó que la compañía es considerada un comercio electrónico pues “no solo cumple con la función de contactar a Rappitenderos, consumidores y aliados comerciales, sino que también hace parte de la cadena de comercialización, así sea de manera indirecta, de los bienes y servicios que ofrece a través de su plataforma”.

Por su parte, Carolina Durán, directora ejecutiva de la Fundación Ventures, apoyó la idea de Rozo pues “nosotros no creemos que Rappi sea un comercio electrónico y si lo declaran de esta manera cambiarían la naturaleza del negocio, pues esta es una plataforma colaborativa y aunque sabemos que acatarán las recomendaciones de la SIC, se debe generar una normativa más ágil, que entienda los nuevos negocios que aportan a la economía del país, pues a la fecha han pagado más de US$250 millones en impuestos, empleo y demás”.

 

LOS CONTRASTES

  • Juan Sebastián Rozodirector de policy de Rappi para la región

    “Estamos abiertos a acatar las peticiones de las autoridades, pero deben tener en cuenta que esto es una nueva economía y deben estudiar los impactos negativos que desincentiven a los emprendimientos”.

 

Por otro lado, Rozo reiteró que “somos una plataforma de intermediación que conecta a los Rappitenderos con los establecimientos y los usuarios, sin embargo, trabajamos no solo en brindar nuevos empleos, sino un buen servicio al cliente, contestando más de 85% de las PQR que recibimos en menos de 24 horas por medio de nuestros tres canales que son el chat, el mail y el teléfono”.

Rozo agregó que “en las próximas semanas abriremos los ‘Pitstops’, que son espacios ubicados en las zonas con mayor demanda de domicilios que buscan brindarle a los Rappitenderos un lugar donde puedan esperar, dejar su bicicleta y descansar sin invadir el espacio público”.

Aunque Rozo aseguró que deben revisar a fondo los anuncios de la SIC, dentro de las exigencias de la entidad está informar el precio total de los productos, incluyendo los impuestos y demás gastos, indicar la procedencia del derecho de retracto y reversión de pago en las ofertas, disponer un mecanismo para recepción de PQR para los consumidores y responderlas, así como tener un enlace visible hacia la SIC.

Antecedentes

Este año, la compañía ha tenido diversas protestas de Rappitenderos que aseguran que no tienen las condiciones suficientes para tener ganancia por su trabajo en la aplicación.

Ahora, la SIC dice que solo entre abril y octubre de 2018 recibió 750.639, y 117 quejas interpuestas ante la Delegatura de Protección al Consumidor y tiene 108 demandas activas.

Cabe resaltar que de no cumplirse con lo que la SIC exige, tendrá que pagar multas que pueden ascender a un máximo de $1.656 millones.

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